El final de la escapada (en las curvas de Zorroza)

Es lo que tiene el vivir en una zona fronteriza. En un cruce de caminos. La gente de Carson City lo sabía y los de Zorroza también. Aquí, en la margen izquierda, en ocasiones ves pasar a la gente y en otras la ves quedarse. Permanecer estampados, como polillas atraídas por la bombilla,  dentro de sus vehículos en las,  más que famosas, míticas curvas de Zorroza. Y así, lo que empieza con una voz en megafonía que te saca del sueño mientras aulla un “¡¡pare su vehículo!!”, suele terminar invariablemente con un chirrido, un derrape y un automóvil incrustado en la acera. Con un coche con  el capó y el palier reventados tras llevarse por delante unos cuantos bolardos,  y con  la gasolina deslizándose peligrosamente.por la calle.  Y con dos señores esposados y  con la mitad del turno de la benemérita policia municipal de Bilbao comentando la jugada. A altas horas de la madrugada. No, perdón. A las cuatro y diez.

Y no es la primera vez. El  hombre (no el mismo siempre, claro), tropieza en esta curva, en coche  tras persecución policial, tres veces.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.


Leonor

Se presenta Leonor. Ojos limpios. Una cadena de oro en el cuello con una alianza colgada. Era un encuentro esperado.  Un  abrazo. Y no se encuentran  las palabras. Torpemente cuento el asombro, la conmoción de ver  a su marido desvanecerse en una nube, en un fogonazo, en un ruido insoportable.  “No sufrió”  le aseguro convencido.  “Cuando la bomba explotó ellos ya estaban tranquilos, relajados, pensaban que todo había acabado y empezaron a sacar las bolsas llenas de explosivos del maletero  con tranquilidad, sin miedo”.

Ella cuenta que Manuel   salió de casa contento. Era el 89, un año de plomo con víctimas y bombas cada semana. Habían hablado de como encarar una muerte probable porque, cada día,  los pocos desactivadores debían enfrentarse a desafíos mortales. Pero estaba contento. Pensaba -dice Leonor- que su trabajo era importante y que lo estaban haciendo muy bien. Esa bomba, la que mato a Manuel, Jose María y Luis, fue un prodigio de maldad sofisticada. Estaba pensada para matar al  máximo número de personas y sólo el arrojo y la valentía y el sacrificio de tres artificieros logró que no muriese más gente.

El profesional que consigue que una bomba no explote lucha contra la entropía. Una bomba es el caos absoluto. La destrucción total y la muerte. Cada día explotan bombas dejando personas mutiladas, muerte y destrucción. Cuando un explosivo te muestra lo que puede romper en un segundo,  la vida no vuelve a ser lo que era.  Es como una graduación siniestra.

Es una vida sin el otro. La vida que lleva Leonor, con su anillo en el cuello.  Añorando lo que perdió pero dando un ejemplo de dignidad, sin odio, sin revancha.  Con esperanza de que lo mucho que nos ha dado  sirva para construir una sociedad en paz. Así sea.

La Copa de Europa, Google y una sana alegría

Todo lo que sirva para provocar ilusión debiera estar recetado por la Seguridad Social. Así que,  lo siento por los que ven conspiraciones hasta en las etiquetas de los sugus.

Yo hoy me alegro porque quiero  tener motivos para la alegría. Porque me gusta el juego bonito y siempre me ha fastidiado que equipos tristes y rocosos como Italia se lleven todos los títulos.

Porque lo bueno siempre es mestizo, porque el grupo es más fuerte que lo individual y porque ya no somos tan pequeñitos,  ni cuando salimos al mundo nos miran por encima del hombro. Ni se gana de churro y en el último minuto.

A partir de eso, el patriotismo desaforado, los excesos, la épica casposa y lo demás me sobran. El deporte es como la vida, es precioso ganar pero perder con estilo es todo un arte.

Google se hace eco de la noticia y Torres remata en postura acrobática en su portada.

añadido: para aqullos que busquen la estadística rara, esta información que relaciona a Iker Casillas con mi barrio:

“Iker Casillas tuvo el honor de recibir de manos de Michel Platini el trofeo en la mágica noche del 29 de junio en Viena y ayer, tras ofrecerla junto a Aragonés, la bajó del avión hasta depositarla en suelo español. No verá cumplida la idea publicitaria de uno de los patrocinadores de la selección de ver en el callejero de Móstoles la bautizada como calle ‘De la madre que parió a Casillas’ -existe una prohibición en el reglamento municipal-, pero al cancerbero con familia en el barrio bilbaíno de Zorroza le queda la gratificación de ser un mito en vida.”

Y luego está el vídeo del humorista Óscar Terol que ilustra mejor que diez páginas de editoriales el sentimiento ambivalente con el que se viven determinados asuntos por esta zona del planeta.

El Haiku de Sader

Desde hace unas semanas la fábrica de enfrente de mi ventana nos regala toneladas de un sospechoso humo blanco que se esparce hecho jirones por la peninsula de Zorrozaurre (lo que en el máster plan de la arquitecta estrella Zara Hadid serán viviendas de lujo) y también por las humildes casa de Zorroza, el barrio en el que vivo. Coincide que, a veces, ese humo viene acompañado de extrañas volutas de color marrón y de un hedor insoportable a productos químicos.

Como quiera que, creo no ser un tipo resentido , yo también aprovecho la primavera para regalarles a los responsables de esta empresa (por cierto, ¡qué sitio web más adocenado!) un Haiku:

“Humo odioso
no debo alarmarme;
esplendor gaseoso”
Sader, Zorroza

Seguir leyendo “El Haiku de Sader”

Piensa en global actúa en local. Blog Action Day

Fabrica en ZorrotzaHoy es el blog action day. Una iniciativa que pretende reunir fuerzas de los blogs y hacer que muchos hablemos, en el mismo día, de un mismo tema. Este año 2007 el tema es el cuidado del Medio Ambiente. La actitud del ecologista concienciado es la que se resume en la frase “piensa en global y actúa en local”. Eso viene a significar que, como persona a la que me preocupa la ecología me intereso por el agujero de la capa de ozono, el calentamiento global, la pérdida de la biodiversidad o la desertización. Pero actuar, lo que se dice actuar, no puedo dejar de hacerlo pensando en que vivo en un barrio de Bilbao llamado Zorroza con graves problemas medioambientales. Para empezar, hablemos del gol que nos metieron a sus vecinos colocando la incineradora de basuras a un un kilometro del centro del barrio. Y digo gol, porque cuando se habló de crear la incineradora todos los municipios protestaron y nadie quiso (lógicamente) que estuviera en los alrededores de su pueblo. La estratagema que se encontró fue decir que se haría en una zona que pertenece a otro municipio (Alonsotegi), pero que, en realidad, está en la zona de influencia de nuestro barrio.

Para aquellos que defienden las bondades de la incineración tan sólo una referencia recogida del web del colectivo ecologísta Osiña y cito:

Visitamos la incineradora de Zabalgarbi, construida hace un año, y el horno no funcionaba. Estaba parado. Oímos tres razones distintas: una, que les habían cortado el suministro de gas desde hacia dos semanas, por el frío; otra, que estaban parados para revisión de equipos y otra explicaba que una viruta metálica desprendida había estropeado una de sus nuevas y seguras máquinas.

Ante el riesgo reconocido que supone cada parada y encendido del proceso de combustión, por la emisión sobreañadida de tóxicos que siempre conlleva, no nos dijeron más que llevaban varios meses de pruebas y que un análisis de tóxicos que hicieron estaba en límites autorizados (no nos facilitaron ese informe, ni sus datos).

El responsable de la visita, no era técnico especializado, era un periodista que manejaba con destreza el folleto editado por la empresa y destacaba como titular y bandera que este moderno ingenio convertía los residuos en electricidad. Conviene saber que la bolsa de basura, una vez retirados, para su reciclaje, el papel, la madera y los envases, no tiene poder calorífico. La electricidad proviene del gas que usa y, como nos indicaron en Zabalgarbi, si este no llega se para la incineradora. Esta es una de las claves de este negocio.

El gas que consume puede ser comparado al de una planta de ciclo combinado. Pero mientras que ese gas puede ser uno de los combustibles más limpios, deja de serlo si se mezcla con la basura: PVCs, plásticos, materia orgánica y compuestos halogenados… El Kw producido lo comprará la compañía eléctrica como energía verde (como la eólica o la solar) ya que argumentan que “valorizan” los residuos. El negocio es así, es más sucio pero es más rentable.

El jefe de prensa de Zabalgarbi, lógicamente, ante las cuestiones sobre salud no conocía los estudios médicos ni los inventarios sobre dioxinas que evidencian que la mayor fuente son las incineradoras de basuras (ver en http://cfpub.epa.gov/ncea/cfm/recordisplay.cfm?deid=20797). Con afán por tranquilizarnos, sí se apresuró a indicar que la empresa vecina contaminaba mucho más y que tenían que haberla cerrado hace años por usar coke de petróleo, un combustible muy peligroso y tóxico. Pero nos preocupó, aún mas, saber que las mismas autoridades sanitarias y medioambientales que permitían aquello, son las que “vigilarían” el buen funcionamiento de la “moderna incineradora”. Tampoco explicó dónde quedaban confinadas las cenizas tóxicas ni podía confirmar qué empresa estaba interesada en comprar las escorias de la incineradora.

Según el Ihobe, Alonsótegi, donde está la Incineradora, es uno de los 13 municipios vascos que supera los niveles máximos permitidos de contaminación, y cuando empiece a funcionar “de forma normal” aumentará en miles de kilos la presencia de Óxidos de Nitrógeno, dióxido de azufre, metales como plomo y mercurio y otros. Sin olvidar las micropartículas, dioxinas y demás.”

Cierro la cita.

Al hablar de contaminación en Alonsotegi y, como el viento no conoce fronteras lógicamente también hablamos de nuestro barrio. Y es que, al este tenemos a Zabalgarbi y en el oeste, en la punta, hay nada menos que el descargadero de chatarra una maravillosa fuente de contaminación acústica (¿no podrían arrojar la chatarra a horas menos intempestivas o dejarla caer desde menos altura?) y también una fábrica que aparece en la foto que cuando nos regala sus humos huele en el barrio a pestes. Esta fábrica de la que desconozco el nombre era, en sus primeros tiempos, digámoslo así, prudente. Sólo nos sepultaba con sus humos y olores a horas discretas de la noche. Ahora ya no se corta y ha habido ocasiones que el barrio ha estado cubierto por una espesa de capa de humo y un olor acre indescriptible y vomitivo.

Ver en el mapa la situación de las fábricas, los muelles, Zabalgarbi y el barrio

Y es aquí cuando protesto. ¿Porqué estos equipamientos aparecen siempre, de maneras misteriosas junto a barrios de obreros? ¿Porque nunca habrá una de estas fábricas vomitivas en la Plaza Moyua de Bilbao o en Neguri (por poner unos ejemplos al azar?). El ayuntamiento, nos ha regalado durante la ultima legislatura con parterres, rotondas y paseos. También con un maravilloso polideportivo y le damos las gracias, era su obligación y la ha cumplido. Ahora la salud de los que habitamos Zorroza pide que se ocupe de su Medio Ambiente, que sus equipos de inspección visiten y sancionen y, que si es necesario, clausuren este tipo de instalaciones que están acabando con nuestra salud y con nuestra paciencia.

post relacionado:

Las ovejas de Cannavacciuolo

Atentado en Zorroza

 

Narración del atentado Radio Euskadi

El 24 de mayo de 1989 murió el ertzaina Luis Hortelano García mientras desactivaba un artefacto encontrado en el maletero de un taxi, en el barrio bilbaino de Zorroza. También murieron dos artificieros de la Policía Nacional. ( fuente EL MUNDO)

MANUEL JÓDAR CABALLERO
Manuel Jódar Caballero, policía nacional nacido en Rubite, muere destrozado en el bilbaíno barrio de Zorroza al estallar una bomba-trampa. Manuel era experto en desactivación de explosivos, tenía 35 años, estaba casado y tenía dos hijos. En el atentado falleció otro policía y el jefe de los artificieros de la Ertzaintza (policía vasca). (fuente IDEAL)
– 24/05/1989 (Bilbao). Cuando los TEDAX concluían la desactivación de un coche bomba de ETA, situado en la calle Fray Juan de Bilbao para hacerlo explosionar al paso de un convoy de las F.C.S.E., tras eliminar el sistema principal de activación del artefacto y dos trampas añadidas al mismo, se produjo la explosión de parte de dicho artefacto, resultando muertos los TEDAX D. José María Sánchez García y D. Manuel Jodar Cabrera, así como el TEDAX de la Policía Autónoma Vasca D. Luis Hortelano García. (fuente SECURITECNIA)
Tras localizar el coche bomba, en el barrio bilbaino de Zorroza, los especialistas del Cuerpo Nacional de Policía Manuel Jodar Cabrero y José María Sánchez García y el de la Ertzaintza Luís Hortelano García, lograron neutralizar varias trampas. Pero cuando creyeron que ya había quedado completamente desactivado, comenzaron a sacar el material explosivo del maletero del taxi. Al realizar esta operación se activó un sistema que había permanecido oculto y que provocó la explosión de 20 kilos de amonal y 50 de metralla. La trampa fue entonces mortal para los tres agentes.