Birubao, Blomdem, Madariaga y otros

Hola. Por aquí seguimos. No se ha cerrado el blog, ni se ha trasladado ni ha ocurrido nada que impida que este proyecto veterano continúe.  Sigo con la escritura compulsiva,  sólo que ahora está dedicada (la escritura) a temas menos visibles y confesables o  a otras aficiones como el blog comunitario Don Manuel que perpetramos un grupo de periolistos y que nos divierte sobremanera.

Tenía pensado escribir algo urgentemente,  sobre todo pensando en aquellos amigos que se han tomado la molestia de ponerme en el lado derecho de su blog como el,  siempre interesante y pertinente Birubao o mi lectura fugaz pero fiel de todos lo jueves Blomdem.  Todos los demás saben que yo se que saben que yo se que ahí están aunque no los mencione.  Que, acabo de ver que muchos  tienen como mi último post en su rss uno de hace cuatro años sobre ¡la gaseosa Crus del Gorbea! Dios, ¡qué gaseosa!

También os tengo que contar, porque me ilusiona,  que mi amiga Madariaga se ha estrenado como articulista  en el Men’s Health y que, además ha subido al olimpo de los dioses blogueros con entrevista incluida.

Y sobre todo quería pasar el último post que me costó mucho trabajo escribir y sobre todo superar.

Todo pasa. Como dijo Gandalf,  hay que darnos la  importancia que merecemos pero no debemos olvidar  lo que estaba en la esencia de lo que dijo a Bilbo (el hobbit, no a  la Villa): «Te considero una gran persona, señor Bolsón, y te aprecio mucho; pero en última instancia ¡eres sólo un simple individuo en un mundo enorme!».

Aves de paso
Aves de paso

I think, Sebastian, therefore I am

Drawn portrait of Philip K Dick
Image via Wikipedia

Los que seguís este blog ya sabéis que soy fan de Philip K. Dick y, aunque no sea muy fiel al espíritu del libro en el que está basada ,  a la película Blade Runner.  Copié esto  en su día y lo estaba releyendo, ya sabéis:  tarde lluviosa, procastinación a tope, etc . Veo que el contenido que inserto en este post  es una  de las tantas  múltiples “victimas de la desaparición de Geocities” y aunque  la licencia avisa de que no se  puede reproducir lo  hago por su interés y porque creo que merece la pena.  Si sus autores se identifican,  y me lo piden,  lo retiraré de inmediato. Mientras tanto lo pongo a vuestra disposición y hago un homenaje a la persona o personas que se tomaron el trabajo de hacer el análisis y las traducciones. ¡Buen trabajo!  Por cierto, no os perdáis la última parte, la de  los errores de doblaje y de traducción, son pocos pero algunos cambian el sentido de la película.  Todo el copyright es de sus respectivos autores. Seguir leyendo “I think, Sebastian, therefore I am”

Pabellón de Valencia en Fitur

Hace dos años, por motivos de trabajo me recorrí Fitur, la feria del Turismo en Madrid, cargado de una pesada cámara durante dos días interminables. Había quedado con ministros y consejeros de turismo de diferentes países y autonomías para hacer entrevistas para un canal de televisión en el que trabajaba.

Los responsables de comunicación  de la Comunidad Valenciana, cuando en la pre-producción avanzamos nuestra intención de entrevistar a sus dirigentes,  nos invitaron a comer una paella en su pabellón.  Así que después de una mañana cansada y dura,  llegué al pabellón valenciano y me dispuse a comer el arroz en compañía de otros periodistas, tan menesterosos y hambrientos como yo.

En al entrada del pabellón una señorita muy ejecutiva recogió mi invitación y tras mirar un poco al paisano que se la entregaba y al medio que representaba, me dijo sin inmutarse: “está la comida completa, no te puedo pasar”. Mientras decía  esto,  con toda la desfachatez del mundo,  acomodaba a personas que llegaban más tarde que yo y  sin invitación en la mesa.

Yo soy Aries.  Soy una de persona de prontos muy fuertes y explosivos que rápidamente se apagan. En ese momento sentí la sangre hervir. Me importaba un comino la paella. Me podía pagar cien paellas como esa.  De hecho,  acabé comiendo a cuenta de la dieta que me pagaba mi  empresa en un  restaurante mucho mejor. Lo que me jodió fue la displicencia, la chulería y la falta de respeto de unos tipos que me habían invitado sin yo pedírselo  y que luego me estaban dejando como un trapo, tirado  en la puerta de su pabellón. Mi pronto explosivo se calmó, respiré diez veces y dije para mi mismo “que se metan estos fulanos todos y cada uno de los granos de la paella por el orto”.  Me largué sin mirar atrás.

Hoy me  entero que los responsables de montar ese pabellón de la Comunidad Valenciana van a ser enjuiciados por corrupción. Que la señorita que me negó la paella y sus jefes van a pagar su prepotencia en un juicio que quizás acabe con ellos en la cárcel y con el descrédito de los dirigentes de la Generalitat Valenciana que consintieron sus chanchullos, sus trapicheos cutre-neocon. Y pienso que, habitualmente,  la falta de ética suele ir unida con la falta de estética. Y creo que, como la venganza, ese paella valenciana es un plato que mejor se come frío.

Por cierto, ¡buen provecho!

El día de Todos los Santos

quién cabalgará esos caballos salvajes
quién cabalgará esos caballos salvajes

Reivindico el placer de hacer el tonto, de no tomarme demasiado en serio ni a mi ni a lo que me rodea. Soy consciente de que, que por mucha trascendencia que le des a lo que haces o a lo que dices, al final, sólo serás el eco de lo que hablaste, el recuerdo borroso en las cabezas de quienes te recuerdan. En el mejor de los casos, tu huella del paso por el mundo será un archivo digital, con copia seguridad de tus documentos, que se borrará con el pulso electromagnético de la bomba nuclear que arrojará el ayatolá sobre las cabezas de quienes te sobrevivan.

Reivindico la broma, la risa y el querer.
Me manifiesto por el placer de amar y por el gustazo de simplemente no hacer nada. Me burlo de la gente solemne, de aquellos con un Destino Manifiesto, y de quienes se ven abocados a la inmortalidad. Allá ellos; seguro que se les hace muy largo eso de estar tanto tiempo instalados en el Infinito.

Soy militante de mis amigos, me dejaría matar por los que amo y soy fan acérrimo de aquellos que me dejaron. Se que nunca podré volver a ver a esos seres humanos que, como yo, tuvieron más defectos que virtudes, pero que llenaron mi vida, la hicieron más fácil y simplemente me ayudaron a crecer. Aquellos con los que discutí, me pelee, que ignoré en ocasiones, pero a los que echo de menos con una intensidad que al escribir esto se me saltan las costuras de eso que se llama alma.

Hoy es su día. En México estaría comiendo dulces y bebiendo tequila a su salud. Como no estoy al otro lado del charco me burlo de mi sombra y les recuerdo diciendo aquello que en su dia contó Roy Batti en Blade Runner “… Todos estos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia…

post relacionado: “Yo he visto cosas”

(ningún animal fue dañado en la realización de esta fotografía)