Turismo 2.0 El video

Siendo Blas de Otero el poeta de la nostalgia. El poeta que siempre quiso regresar a su Tierra, y que lo hizo con un grito desgarrado de añoranza, nada más representativo que su poema “El Emigrante” para ilustrar a propios y extraños sobre lo bello de Euskal Herria y de sus gentes. El texto fue declamado por Héctor Alterio en el Día de la Poesía que celebra el Ayuntamiento de Bilbao y las fotografías que ilustran las palabras de Otero son del insigne fotógrafo y buscador de la luz, Fede Merino. Espero que os agrade.

El día de Blas de Otero

Marina de Sopelana, Foto de Fede Merino, 2003

“Me voy al norte. Mañana
me voy a ver el Cantábrico,
bravo y verde, a ver el mar
y a descansar en el campo,
junto a una fuente que mana
a la sombra de un castaño.

Me voy porque ya no puedo
vivir sin ver el Cantábrico,
porque el Caribe me cansa,
me aburre el Mediterráneo,
y el mar de China me tiene
totalmente sin cuidado.

Yo quiero mi cielo gris
sobre mi valle velado,
mi mansa lluvia, mis montes
suaves del País Vasco,
y unas palabras de madre
porque vengo muy cansado.”

EL EMIGRANTE, Blas de Otero
Madrid Julio de 1968
recogido en la edición de POEMAS VASCOS

Mi pequeña encina

Desde los albores de los tiempos y hasta la Edad Moderna, la Península Ibérica estaba cubierta por un casi impenetrable bosque dominado por encinas, que albergaba también alcornoques, quejigos y otros robles. Bajo estos árboles crecían jaras, lentiscos, retamas, madroños, labiérnagos, cantuesos, etc., conjunto al que se denomina bosque mediterráneo.

La encina fue, junto con el roble, un árbol sagrado en el mundo mediterráneo. Los celtas totemizaron a la encina, la llamaron Kaërquez, árbol hermoso, que hoy bajo la versión latina de Quercus da nombre científico a este mítico árbol.

Durante siglos, este árbol ha supuesto un magnífico ejemplo de relación armónica entre la naturaleza y el aprovechamiento por el hombre; en los períodos de hambre fue sustento básico, significando en algunos casos la supervivencia de muchas familias.

La encina es, al margen de sus significados simbólicos y culturales a lo largo de la historia y de su aprovechamiento prosaico, uno de nuestros árboles más longevos y hermosos.

Curiosamente uno de mis poetas favoritos es Juan de la Encina. Si me permitís el pequeño sacrilegio he adaptado uno de sus más bellos versos. Lo he escrito como creo que lo  hubiera hecho el propio poeta si hubiera vivido hoy:

Las cosas que deseamos
tarde o nunca las tenemos
y las que menos queremos
muy pronto las alcanzamos.

Porque la suerte desvía
todo aquello que deseamos,
y lo que mas dolor nos produce
ella misma nos lo envía:
así por lo que sufrimos
alcanzar no lo podemos,
y lo que menos queremos
como un cohete conseguimos

No te mando flores, Marta

Pensé en mandarte un ramo de flores,
pero me dijeron que son malas viajeras…
Que, en los vuelos transatlánticos, molestan a las azafatas;
se acatarran, estornudan,
y el resto del pasaje protesta
por el trato de favor a las muy descaradas.

En ocasiones, la policía del aeropuerto,
si la flor aparenta ser extranjera,
digamos un rosa, un clavel,
o un ramo de azahar
(¡que bella palabra!)
la retienen y no la dejan traspasar
esa línea imaginaria.

Por eso llegué a la conclusión de que,
nada de flores.
Te envío los mejores viajeros:
un pensamiento,
La luz que se cuela por la balconada,
un olor a comida recién hecha,
el ruido de las olas en la playa.

Pero sobre todo te mando poesía,
“porque la poesía es una ventana”.

Héctor Alterio: “La poesía es una ventana”

Un poco de poesía siempre es un buen remedio para compensar tanta insensatez y estulticia.  La poesía es una ventana pero “que no se entere la policía porque podrían cerrarme la ventana”.

Este es un fragmento del recital “Como hace 3.000 años…” que ofreció Hector Alterio en la Biblioteca bilbaina de Bidebarrieta el pasado jueves, 18 de octubre, enmarcado dentro de los actos programados en Semana de la Poesía de Bilbao, Alterio interpretó poemas de León Felipe, Antonio Esteban Agüero y Pablo Neruda acompañado a la guitarra por José Luis Merlín. También, y en reconocimiento a la Semana de la Poesía, interpretó  poemas de Blas de Otero y Gabriel Aresti. Seguir leyendo “Héctor Alterio: “La poesía es una ventana””

Gabriel Aresti, Poesía

Hoy, 15 de octubre, se celebra en Bilbao, mi Villa, el día dedicado a uno de sus poetas más ilustres, Gabriel Aresti.

Aresti desarrolló su poesía en euskera pese a que en su casa la tradición de ese idioma se hubiera perdido. Aprendió la lengua vasca de manera autodidacta y en su obra consigue crear un ideario personal y colectivo que está fuertemente enlazado a la historia y etnografía vascas. En sus poemas aparecen de forma continua símbolos como el árbol, la casa o la piedra, una identidad que le une a otros creadores vascos como Jorge Oteiza. Este año, para celebrar su día, se analizarán los cuentos del ilustre escritor bilbaíno de la mano de Xabier Monasterio. Monasterio, autor de la obra que recoge los cuentos de Aresti en euskara batua, analizará una de las facetas más desconocidas del poeta en la ponencia en euskara “Gabriel Arestiren ipuinak” que se desarrollará esta tarde en la biblioteca de Bidebarrieta a partir de las 19:30

Hoy, además, creo que la mejor manera de homenaje a un poeta es con su Poesía (publicada en 1963)

Esanen dute

hau

poesia

eztela,

baina nik

esanen diet

poesia

mailu bat

dela.

Gabriel Aresti, poeta

Dirán

que esto

no es

poesía,

pero

yo les diré

que la poesía

es

un martillo.

Miguel de Unamuno poeta. El día que Bilbao dedica a su recuerdo

Unamuno poeta del almaTodos los 28 de septiembre. en Bilbao. se conmemora el día de Miguel Unamuno. Este pensador, filósofo, novelista y poeta fue una de las referencias intelectuales de su época y, todavía hoy, sigue siendo uno de los pensadores más citados y con mayor influencia. Dotado de una personalidad contradictoria hizo de la constante duda el motor de su vida y de su obra. Cuando estalló la Guerra Civil española era rector de la Universidad de Salamanca, rodeado de los campos castellanos que tanto bien hicieron a su espíritu. En los primeros tiempos de la revuelta fascista Miguel saludó esa insurrección porque creyó que iba a suponer una regeneración de la República a la que, consideraba corrupta y agotada. Más adelante, y tras ser utilizado propagandísticamente por los insurrectos a nivel internacional, se convirtió en un paria a los ojos de los intelectuales españoles y extranjeros que habían confiado en su pensamiento. Horrorizado, Miguel descubrió como aquellos a los que había apoyado se convirtieron en unos monstruos carniceros que ejecutaban incluso a sus buenos amigos por los que intercedió sin descanso.

Su última aparición pública, derrotado físicamente y síquicamente fue en la Universidad en el día de la Raza. Allí, uno de los profesores intervinientes, lanzó un discurso sobre las antiespañas. Miguel antes del acto expresó su intención de no hablar “porque me conozco”y resignado se hallaba al borde del agotamiento. No obstante, las palabras  le indignaron, durante la intervención había tomado notas en el dorso de una carte en la que la mujer de un pastor protestante  le pedía que intercediera antes las autoridades para evitar el fusilamiento de ese amigo,   y  ya no pudo evitar estallar y a voz en grito decir a la audiencia: “Se ha hablado aquí de guerra internacional en defensa de la civilización cristiana; yo mismo lo hice otras veces, Pero, no, la nuestra es solo una guerra incivil (…) Vencer no es convencer, y hay que convencer, sobre todo, y no puede convencer el odio que no deja lugar para la compasión (…) Se ha hablado también de catalanes y vascos, llamándolos anti-España; pues bien, con la misma razón pueden ellos decir otro tanto. Y aquí esta el señor obispo, catalán, para enseñaros la doctrina cristiana que no queréis conocer, y yo, que soy vasco, llevo toda mi vida enseñándoos la lengua española, que no sabéis…

En ese punto, el general de la Legión Millan Astray empezó a gritar: “¿Puedo hablar? ¿Puedo hablar?” Su escolta presentó armas y alguien del público gritó: “¡Viva la muerte!” Entonces Millán gritó: “¡Cataluña y el País Vasco, el País Vasco y Cataluña, son dos cánceres en el cuerpo de la nación! ¡El fascismo, remedio de España, viene a exterminarlos, cortando en la carne viva y sana como un frío bisturí!” en ese momento el militar perdió el aliento y no pudo seguir hablando. En la sala se oían gritos de “¡Viva España!”.En la sala hubo un silencio sepulcral, parecía que aquello no podía seguir, pero el anciano Unamuno, sacando fuerzas de donde no había exclamó: “Acabo de oír el grito necrófilo de “¡Viva la muerte!”. Esto me suena lo mismo que “¡Muera la vida!”. Y yo, que he pasado toda la vida creando paradojas que provocaron el enojo de quienes no las comprendieron, he de deciros, con autoridad en la materia, que esta ridícula paradoja que me parece repelente. Puesto que fue proclamada en homenaje al último orador, entiendo que fue dirigida a él, si bien de una forma excesiva y tortuosa, como testimonio de que el mismo es un símbolo de la muerte. ¡Y otra cosa! El general Millán Astray es un inválido. No es preciso decirlo en un tono mas bajo. Es un inválido de guerra. También lo fue Cervantes. Pero los extremos no sirven como norma. Desgraciadamente hay hoy en día demasiados inválidos, Y pronto habrá más si Dios no nos ayuda. Me duele pensar que el general Millán Astray pueda dictar las normas de psicología de las masas. Un inválido que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes, que era un hombre, no un superhombre, viril y completo a pesar de sus mutilaciones, un inválido, como dije, que carezca de esa superioridad de espíritu, suele sentirse aliviado viendo como aumenta el numero de mutilados alrededor de él (…) El general Millán Astray quisiera crear una España nueva, creación negativa sin duda, según su propia imagen. Y por ello desearía una España mutilada…”

Furioso, Millán grito: “¡Muera la inteligencia!” A lo que el poeta José Maria Pemán, afecto al régimen faccioso, intercedió diciendo: “¡No! ¡Viva la inteligencia! ¡Mueran los malos intelectuales!” Unamuno ya era ingobernable, todo le daba igual, contemplaba su final físico con un desprecio rayano en la temeridad y, para acabar dijo: “¡Éste es el templo de la inteligencia! ¡Y yo soy su supremo sacerdote! Vosotros estáis profanando su sagrado recinto. Yo siempre he sido , diga lo que diga el proverbio, un profeta en mi propio país. Venceréis, pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir, y para persuadir necesitáis algo que os falta: razón y derecho en la lucha. Me parece inútil pediros que penséis en España”. Millán estaba rojo de furia pero, pensando en las consecuencias, se contuvo y, señalando a Carmen Polo, la esposa de Franco, ordenarle: “¡Coja el brazo de la señora!”, cosa que Unamuno hizo, evitando así que fuera linchado en su misma Universidad. Días después, Unamuno moría. Su canto del cisne le redimió frente a todos aquellos intelectuales progresistas que en los meses anteriores habían dudado de su integridad.

Hoy, al Unamuno que celebramos en esta fecha es al Miguel poeta, y se conmemora su figura poética con una conferencia, en la biblioteca de Bidebarrieta a las 19:30, de Ricardo Senabre, Catedrático de literatura de la Universidad de Salamanca. La presentación la realiza Jose Antonio Ereño Altuna, Catedrático de Historia de la Universidad de Deusto, escritor y estudioso de la figura de Miguel de Unamuno. Como os decía Unamuno siempre dudó, pero esa duda era también un anhelo profundo de creer. En esta pequeña poesía está condensada toda su figura contradictoria.

La oración del ateo

Oye mi ruego Tú, Dios que no existes,
y en tu nada recoge estas mis quejas,
Tú que a los pobres hombres nunca dejas
sin consuelo de engaño. No resistes

a nuestro ruego y nuestro anhelo vistes.
Cuando Tú de mi mente más te alejas,
más recuerdo las plácidas consejas
con que mi ama endulzóme noches tristes.

¡Qué grande eres, mi Dios! Eres tan grande
que no eres sino Idea; es muy angosta
la realidad por mucho que se expande

para abarcarte. Sufro yo a tu costa,
Dios no existente, pues si Tú existieras
existiría yo también de veras.

Todo el mundo es libre (de usar protector solar)

He traducido y reeditado un vídeo (Everybody’s Free (to wear sunscreen) .- Todo el mundo es libre (de usar protector solar).- que, realizó el director australiano Baz Luhrmann (Moulin Rouge, Romeo y Julieta), en 1997. Me gusta la estética de sus trabajos, me encanta sobre todo su maestría en el montaje. Este tema apareció en un álbum de EMI Music Australia. El disco se llama “Something for Everybody”. También forma parte de la banda sonora de “Romeo y Julieta”. El vídeo se ha convertido en un éxito viral de Internet, gracias a youtube. Creo que hasta ahora nadie había hecho la traducción al castellano y, para los que no entiendan inglés, es una oportunidad de conocer el texto. La letra de la canción se tomó de un ensayo “Advice, like youth, probably just wasted on the young” que tiene la forma de discurso de graduación escrito por la periodista Mary Schmich del Chicago Tribune.

Este texto se convirtió pronto en una leyenda urbana que decía que el texto había sido escrito por el autor de CF Kurt Vonnegut , para la graduación de 1997 del MIT (lo que es, naturalmente, falso).

El texto, con apariencia de poema, es frecuentemente comparado con el poema de Max Ehrmann, “Desiderata, que también fue objeto de otra leyenda urbana que contaba que era un anónimo encontrado entre los legajos de una catedral.

Me siento identificado con todos los consejos que se escuchan en esta canción…

para saber de más de la historia:
Seguir leyendo “Todo el mundo es libre (de usar protector solar)”