Dueño de tus silencios

dueño de tu silencio El dicho afirma que es mil veces preferible ser “dueño de tus silencios que esclavo de tus palabras“. Y eso viene a cuento de las preguntas que se me hacen desde diversos foros del porqué este blog, antaño frondoso y florido,  está ahora mustio de comentarios.

La razón es simple. Pocas veces me he encontrado con más temas de los que hablar y menos veces he tenido unas  oportunidades tan exiguas para poder hacerlo. Desde hace unos meses,  me encuentro en la tesitura de que, cualquier cosa que afirmo o niego, es contemplada por mis interlocutores como si estuviera  efectuando una  “Declaración Oficial“. Y no, señores, cuando hablo o escribo, salvo cuando lo hago en foro publico o con membrete oficial,  soy yo el que opina y mi opinión la que se expresa.

Así que, como patinador en hielo  frágil y resbaladizo observo un cuidado exquisito para que nada de lo que salga  de mi cabeza insensata sea tomado como cátedra o postura oficial. Es complicado ponerse en esa tesitura y observo que muchos compañeros  de profesión sufren de ese síndrome o, peor aún, no lo sufren y largan por esas boquitas lo que conviene y lo que no.   Ponerse en el foco es una sensación contradictoria. Todo lo que digas tendrá rango de titular pero a la vez, ese titular puede ser lo menos conveniente para tus intereses o los de los quienes  te pagan por hacer tu trabajo.

Es por eso,  que es preciso  ( y precioso) cuando se está en una organización  tener una política de comunicación coporativa unificada y coherente, en la que las estrategias sobre lo  que se quiere contar estén bien  coordinadas. No digo que se deba incurrir en ese cliché que se nos suele achacar a los gabinetes de comunicación y asesores de prensa de ser  entes dedicados  a ocultar datos o tergiversar los mismos. Comunicar,  sí. Política de transparencia en la comunicación, también. Reconocer los errores, siempre. Pero, es  fundamental que no haya francotiradores que disparen a la política de comunicación desde la atalaya de sus egos.  Es complicado, implica humildad, pero siempre es preferible ser dueño de lo que se cuenta (o de lo que no) que esclavo de las disgresiones, de la desorganización o del exhibicionismo malsano que en ocasiones ocasiona  el saber lo que  se sabe y contar lo que se cuenta.

Y a  buen entendedor…

Marjane Satrapi, Persépolis: el sueño irani

Se que tenía que haber escrito esto antes, cuando todavía teníamos en la cartelera la película basada en el cómic Persépolis. No obstante ya han pasado las dos semanas de rigor y su rastro de los cines ha desparecido por lo que os recomiendo recurrir al DVD cuando se edite o acudir a la fuente original los cuatro libros que ha publicado esta gran autora. Y es que, ¡me encanta Marjane Satrapi! En su obra habla acerca de su infancia y adolescencia en el Irán. Estos libros me emocionaron y los leí sin aliento, en una sola sentada. Persépolis tiene que ver con la vida sexual de las mujeres iraníes, de la azarosa vida de Marjane, del exilio, de los choques culturales, de los colaboracionistas  y explica muchas de las incongruencias  y abusos que se producen en cualquier régimen de carácter dictatorial.

Tuve la ocasión de estar con Marjane cuando se acercó a Vitoria-Gasteiz a recoger un premio. Allí pronunció una charla que se titula “El sueño iraní”, os dejo el vídeo para que conozcáis de primera mano lo que piensa la autora.

El jueves publica una portada zafia y vulgar y me encanta!

No digo nada nuevo si hablo de la portada censurada de la Revista El Jueves. Si el juez quería dar notoriedad a este veterano semanario de humor lo ha conseguido al secuestrar el número. Internet está revolucionado y es una de las noticias más comentadas. Digg se ha hecho eco del tema, la BBC habla del asunto y en diversos medios europeos se ha reproducido esta portada. Le doy mi más sincera enhorabuena al juez por el aumento de la difusión de la noticia y la publicidad gratuita que hace a la revista. Además, la evidente discriminación al aplicar la figura de protección sólo para unos sujetos concretos me hacen dudar la vigencia de la frase que “la ley es igual para todos” y me hace también plantearme la existencia a estas alturas de la Historia de la institución monárquica. Además el juez al pedir la destrucción de “el molde” de la revista demuestra su desconocimiento más supino de lo que es el proceso de composición digital de una revista. Para eso es mejor que pida que el huecograbador le entregue sus buriles o, rozando el surrealismo, que le corten la mano al dibujante. Y por si alguien todavía no ha visto la portada aquí la pongo para solaz y despiporre del repetable. (De la viñeta lo que más me gusta sin duda es el comentario que hace Felipe)

El jueves portada

el número completo escaneado para su descarga en una nueva dirección (la anterior la han cerrado)

Gracias al blog “Aceitunas sin hueso” 

y la opinión del genial Mauro Entrialgo en su blog

Mauro Entrialgo y el secuestro de El Jueves

Y más si queréis informaros. El post que publica Galder en su blog (¡campamento!) y la reflexión que hace AShet en su Hoteldipity