Destacado

“En esta profesión se puede ser brutalmente competitivo, pero nunca un cínico”

El periodista Dicky del Hoyo (@zuloko) supura lecciones de periodismo por cada poro de su piel. Y ello lo da cada experiencia laboral, cada puerta cerrada y abierta (la siguiente), cada noticia cubierta, cada fuente entrevistada. Está especializado en comunicación corporativa, nuevas tecnologías de la información, redes sociales y relaciones públicas y fue uno de los pioneros en el mundo de la blogosfera, cuando abrió su propio espacio en la red allá por el pleistocénico año 2001, como él mismo recuerda.

¿Cuál es el atractivo que le encuentras a la profesión de periodista?

El atractivo que le encuentro a la profesión periodística es que, si quieres ser un buen periodista, cada día debes reinventarte, aprender elementos nuevos, estar muy atento a las novedades y, sobre todo, no me canso de repetir lo que dijo Kapuściński: “para ser buen periodista hay que ser buena persona”. En esta profesión se puede ser brutalmente competitivo, pero nunca un cínico o un mal compañero. La experiencia me ha enseñado que uno de los mejores activos que puede atesorar un periodista es tener buena reputación para el resto de sus compañeros.

¿Cuáles son las claves para realizar la comunicación corporativa de una empresa de forma eficaz y de calidad?

En primer lugar, creo que es importante conocer bien al cliente, definir su mensaje y establecer una relación de absoluta confianza. El dircom de una empresa es uno de los puestos más sensibles para la buena marcha de una organización. Aquellos que dejan, por ejemplo, su comunicación en redes en manos de aficionados (el primo, el cuñado, Peláez que, aunque trabaja en logística es muy listo con el ordenador, etc) deberían tener reservado un círculo del Infierno de Dante. Yo no concibo hacer comunicación de algo que no me creo, de una cuenta que vaya en contra de mis valores. Coincido en que todas las empresas, organizaciones y personajes públicos deben tener la posibilidad de que sus acciones, méritos, deméritos o situaciones de crisis sean comunicadas de la mejor manera posible. Y hacerlo bien supone tener una buena agenda de periodistas que sepan que cuando levantas el teléfono lo que le vas a “vender” no es mercancía averiada, que eres honesto con lo que cuentas y que si en algún momento las tornas cambian y la situación pasa a ser una comunicación de crisis también estás listo para contestar y dar explicaciones. Y saber contarlo, tener un mínimo de habilidad en la escritura, en la forma y el fondo. Y eso lo da la práctica y las muchas lecturas. Mis amigos, profesores de las facultades de periodismo, se quejan amargamente de estudiantes ágrafos que nunca han comprado, ni por supuesto leído, un periódico. Mal vamos. En mi trayectoria profesional he llevado la comunicación de cuentas pequeñas y grandes, de empresas y departamentos gubernamentales y si hay algo que los periodistas agradecen, y que siempre te lo hacen saber, es que estés dispuesto a coger el teléfono en cualquier momento, no sólo cuando sea conveniente a tus intereses. Y la honestidad en tu respuesta. No digo que todo se pueda ni se deba contar en cualquier momento, pero tu interlocutor debe saber que cuando puedas se lo explicarás y que no le estás engañando.

¿Qué han supuesto las redes sociales y las nuevas tecnologías para el aumento del alcance y de las posibilidades del periodismo de actualidad?

Soy nativo digital desde más de lo que me gustaría reconocer. Está claro que a nivel histórico la irrupción de las nuevas tecnologías supuso un enorme shock para el periodismo tradicional del que todavía nos estamos recuperando. Los primeros damnificados fueron los periodistas de mi quinta que no supieron reciclarse y que acabaron, y están acabando, como dinosaurios atascados en un pozo de brea. Y luego llegó el gran cataclismo de la monetización de los contenidos que hizo que cerraran decenas de cabeceras y medios. Eso en lo negativo. En el aspecto positivo creo que los medios digitales le han dado inmediatez al periodismo, cosa que es buena. Me imagino los grandes acontecimientos históricos retransmitidos con las herramientas actuales y hubiera sido asombroso haber estado en la Belle Alliance de Waterloo con un Smartphone con streaming en directo y lanzando tuits. Por otra parte todavía estamos buscando la fórmula que otorgue rigor a esa inmediatez y a esas nuevas plataformas digitales. Que el periodismo digital esté en la pelea del clickbait no dice mucho de su rigor. No obstante veo con esperanza iniciativas digitales que recuperan el reportaje largo y la investigación.

¿Es la blogosfera una buena plataforma para que los periodistas hagan llegar de forma más cercana y rápida la información periodística a los lectores?

Aposté por tener un blog profesional en el pleistocénico año, para los blogs, del 2001. Me ha proporcionado infinitas satisfacciones e incluso sirvió como plataforma para lanzar una exclusiva informativa de la que me siento muy orgulloso: la injusticia que se cometió con la familia del joven Enaitz Iriondo y que cambió la percepción social ante las víctimas de accidentes de tráfico. Creo que todo periodista debería tener un blog, y reitero un blog. Es bueno para un profesional de la información estar en Twitter o Facebook. Te da muchas pistas y visibilidad, pero las plataformas mutan y quizás no estén mañana. La bitácora es tu casa virtual, que has pagado y que nadie te puede arrebatar. Es bueno utilizarla para ampliar los contenidos que por su formato no caben en los medios tradicionales, para dar un punto de vista más personal a determinadas informaciones o para crear una identidad digital más elaborada. Para eso y para más.

En un mundo cada día más digital y audiovisual, ¿seguirán teniendo cabida medios tradicionales como la radio en un futuro periodístico a largo plazo?

La radio es un medio con mucho futuro. No sé en qué formato oirán radio los oyentes de dentro de un siglo. Quizás sea algo diferente a las actuales emisiones o a los podcast, pero siempre habrá una persona que necesite sentirse acompañada por una voz en la distancia, pero a la vez cercana, que le proporcione información y algo más.

¿Crees que tiene suficiente presencia el periodismo cultural en los medios generalistas o que es un ‘lujo’ de calidad más reservado a los medios especializados?

La presencia cada vez más exigua de la cultura en los medios es un reflejo de la importancia que a la misma se le da desde la sociedad o por nuestros políticos. Y creo que es un error. La buena información cultural es sexy y vende. Sólo tenemos que ver los medios anglosajones para comprobar que a la cultura allí se le da espacio y les proporciona prestigio y lectores. No obstante, reitero, estamos en un momento de cambio de modelo, los grandes grupos de comunicación de nuestro país no tienen claro cuál es modelo. Se optó en su día, de forma algo ingenua, por no decir que insensata, por no cobrar los contenidos en Internet.  Ahora dar la vuelta hacia la cultura del pago va a ser complicado. Si a eso unimos que las plataformas van a mutar, que están cambiando, es un momento de desconcierto general. Lo viejo está moribundo y lo nuevo no acaba de nacer.

¿Alguna cosa más que desees añadir?

El primer día de la carrera mi primer profesor nos dijo, a los casi 300 nuevos alumnos de periodismo que estrenamos aula: “de todos ustedes, unos cincuenta acabarán la carrera, de esos cincuenta diez encontrarán trabajo, y de esos diez, uno o dos, con suerte, trabajarán de periodista”. Quiero decir a los periodistas y a los futuros periodistas que el periodismo lleva siglos en crisis, pero que siempre serán necesarios periodistas. Los periodistas necesitamos hacernos valer como generadores e intermediarios de la información de calidad. Pero ahí está la clave, en la calidad, el rigor, y eso no se consigue sin trabajo, aprendizaje continuo, sentido común y mucho esfuerzo. El periodismo es vida porque, en ocasiones, cuenta la vida, otras nos cuesta la vida y, gaudeamus igitur, es más vida que la propia vida. ¡Viva el periodismo!

Entreviista para la publicación “Soma Comunicación”

Written by David Casas (@casas_castro)
Photo by Fede Merino

Destacado Barack Obama, discurso de graduación 2020

El lenguaje (político) es un virus

El lenguaje es un virus que procede del espacio exterior. Esa afirmación es el meme más conocido del escritor William Burroughs. Si lo pensamos quizás no sea una idea tan descabellada. Ahora, que a nuestro catálogo de habilidades hemos incorporado la epidemiología, ya sabemos que un virus sólo tiene por objetivo el reproducirse y que utiliza a otros seres vivos como instrumento para hacerlo. El lenguaje sería, en la teoría del escritor Beat, una realidad independiente del ser humano que lo utiliza para desarrollarse y crecer. 

Nuestro lenguaje puede ser un virus de letalidad comparable a la covid19 o puede sanar y construir. Si pensamos en lenguajes destructivos y tóxicos nos vendrán decenas de ejemplos. Obviando lo evidente, la propaganda que aupó al nazismo al poder, está “La radio de las Mil Colinas” que, con sus mensajes de odio político, propició que parte de la sociedad ruandesa matara con machetes a un millón de sus compatriotas. O en los mensajes populistas y virales de ahora mismo, en todo el mundo. Apelaciones que priorizan presuntas “libertades individuales” e intoxican el ecosistema social y político cuando más necesaria es la unidad en torno a un objetivo común: la sanación. 

Por eso son tan necesarios discursos y actitudes políticas con la suficiente carga viral positiva para que sirvan como vacuna y como antídoto ante nihilismos calculados que solo buscan los réditos en el corto plazo. Creo que la Historia nos enseña que, frente al ruido y a las pequeñas miserias, los líderes y sus mensajes que han perdurado son los que han construído. Martin Luther King gritó su Sueño en el Lincoln Memorial e inspiró a toda una nación. Emmeline Pankhurst con su discurso fundacional ”Libertad o Muerte” puso las base de la incorporación de la mujer en igualdad en la sociedad moderna. 

Y Barack Obama que, una vez más, ha puesto el foco sobre la falta de liderazgo compasivo en su nación con su discurso de graduación a la jóvenes americanos que abandonan en el 2020 la escuela secundaria. 

Obama, con humor y empatía ha construido un relato poderoso que apela a la esperanza. A los adolescentes que se incorporan a la vida adulta les trata como tales. Les advierte que la crisis les va a pasar factura y que será más complicado que estudien una carrera, encuentren trabajo o formen una familia.

Pero también, en clara alusión al estilo Trump, señala que muchos de sus mayores, los que se pensaba que sabían lo que hacían, están perdidos y que quizás sea el momento de que se incorporen soluciones, ideas y enfoques nuevos que lleguen desde la gente joven. 

Finaliza con tres consejos: no hay que tener miedo, en las anteriores grandes crisis la sociedad salió reforzada; hay que hacer las cosas correctas y no las que parecen más sencillas o las que por costumbre siempre se han hecho de las misma manera; y por último para avanzar se debe construir una comunidad, hay que apoyarse en los otros y trabajar de manera colectiva. 

TEXTO COMPLETO DEL DISCURSO DE OBAMA A LOS GRADUADOS DE LA PROMOCIÓN DEL 2020, (16-05-2020)
MI TRADUCCIÓN AL ESPAÑOL

Hola a todos. Aniyah, gracias por esa hermosa presentación. No podría estar más orgulloso de todo lo que has hecho en tu tiempo con la Fundación Obama.

Y, por supuesto, no podría estar más orgulloso de todos ustedes en la ceremonia de graduación de este año 2020, así como de los maestros, educadores y sobre todo, los padres y la familia que los guiaron en el camino.

Ahora graduarse es un gran logro bajo cualquier circunstancia. Algunos de ustedes han tenido que superar serios obstáculos en el camino, ya sea por una enfermedad, o por un padre que perdió un trabajo, o porque vivían en un vecindario donde las personas con demasiada frecuencia lo excluyen. Junto con los desafíos ordinarios que supone el hacerse adulto todos ustedes han tenido que lidiar con las presiones adicionales de las redes sociales, los informes de tiroteos en las escuelas y la amenaza del cambio climático.

Y luego, justo cuando estás a punto de celebrar haber terminado,ahora que estabas esperando los bailes de graduación y las noches de graduación, las ceremonias de graduación y, admitámoslo, un montón de fiestas, el mundo se ha vuelto del revés por una pandemia global. Y aunque estoy seguro de que amas a tus padres, apuesto a que estar atrapado en casa con ellos y jugar a juegos de mesa o ver a Tiger King en la televisión no es exactamente como imaginaste los últimos meses de tu último año en la escuela.

Ahora voya ser honesto contigo, las decepciones de perderse una graduación en vivo, pasarán bastante rápido. No recuerdo mucho de mi graduación de la escuela secundaria. Sé que no tener que sentarme allí y tener que escuchar el discurso de un orador en la ceremonia no es tan malo: los míos suelen durar demasiado. Además, no hay muchas personas se puedan ver guapos con esas gorras que se llevan en las ceremonias, especialmente si tienes orejas grandes como yo. Ya tendrá tiempo de sobra para ponerse al día con tus amigos una vez que se termine la crisis actual de salud pública.

Pero lo que sigue siendo cierto es que tu graduación marca su paso a la edad adulta, el momento en que un adolescente comienza a hacerse cargo de su propia vida. Es cuando puedes decidir qué es lo importante para ti: el tipo de carrera que quieres seguir. Con quién quieres construir una familia. Los valores por los que quieres vivir. Y dado el estado actual del mundo, eso puede dar un poco de miedo.

Si habías planeado irse a la universidad, el que te dejen entrar en el campus en el otoño, ya no es tan prioritario. Si planeabas trabajar mientras ibas a la escuela, encontrar ese primer trabajo será más difícil. Incluso las familias que están relativamente acomodadas se enfrentan una gran incertidumbre. Los que estaban pasando mal antes de la pandemia, ahora están pendientes de un hilo.

Todo lo cual significa tendrás que crecer más rápido que algunas generaciones. Esta pandemia ha sacudido el statu quo y ha puesto al descubierto muchos de los problemas más profundos de nuestro país, desde la desigualdad económica masiva hasta las disparidades raciales en curso y la falta de atención médica básica para las personas que la necesitan. Ha despertado a muchos jóvenes dado el hecho de que las viejas formas de hacer las cosas simplemente no funcionan; ya no importa cuánto dinero ganes si todos a tu alrededor están hambrientos y enfermos; y que nuestra sociedad y nuestra democracia solo funcionan cuando pensamos no solo en nosotros mismos, sino en los demás.

También ha corrido el telón sobre otra dura verdad, algo que todos tenemos que aceptar una vez que nuestra infancia llegue a su fin. ¿Todos esos adultos que solías pensar estaban a cargo sabían lo que estaban haciendo? Resulta que no tienen todas las respuestas. Muchos de ellos ni siquiera hacen las preguntas correctas. Por lo tanto, si el mundo va a mejorar, dependerá de ti.

Esa certeza puede dar un poco de miedo. Pero espero que también te inspire. Con todos los desafíos que enfrenta este país en este momento, nadie puede decirte “no, eres demasiado joven para entender” o “así es como siempre se ha hecho”. Porque con tanta incertidumbre, con todo repentinamente en juego, este es el mundo al que tu generación podrá modelar

Como soy uno de los viejos, no te diré qué hacer con este poder que está en tus manos. Pero te dejaré con tres consejos rápidos.

Primero, no tengas miedo. Estados Unidos ha pasado por tiempos difíciles antes: esclavitud, guerra civil, hambruna, enfermedad, la Gran Depresión y el 11 de septiembre. Y cada vez salimos más fuertes, generalmente porque una nueva generación, gente joven como tú, aprendió de los errores del pasado y descubrió cómo mejorar las cosas.

En segundo lugar, haz lo que creas que es correcto. Hacer lo te sienta bien, lo que es conveniente, lo que es fácil, es como piensan los niños pequeños. Desafortunadamente, muchos de los llamados adultos, incluidos algunos con títulos elegantes y trabajos importantes, todavía piensan de esa manera, razón por la cual las cosas están tan jodidas.

Espero que, en cambio, decidas basar tu forma de hacer las cosas en valores duraderos, como la honestidad, el trabajo duro, la responsabilidad, la equidad, la generosidad y el respeto por los demás. No siempre lo harás bien, cometerás errores como todos lo hacemos. Pero si escuchas la verdad que está dentro de ti, incluso cuando es difícil, incluso cuando es inconveniente, la gente lo notará. Se sentirán atraídos hacia tu figura y tu trabajo. Y serás parte de la solución en lugar de parte del problema.

Y finalmente, construye una comunidad. Nadie hace grandes cosas por sí mismo. En este momento, cuando la gente está asustada, es fácil ser cínico y decir déjenme cuidarme a mí mismo, a mi familia o a las personas que miran, piensan o rezan como yo. Pero si vamos a superar estos tiempos difíciles; si vamos a crear un mundo donde todos tengan la oportunidad de encontrar trabajo y pagar la universidad; Si vamos a salvar el medio ambiente y vencer futuras pandemias, tendremos que hacerlo juntos. Así que, mantente alerta para unirte a las luchas por el bien común. Defiende los derechos de los demás. Deja atrás todas las viejas formas de pensar que nos dividen: sexismo, prejuicio racial, estatus, avaricia, y sitúa al mundo en un camino diferente.

Cuando necesites ayuda, Michelle y yo hemos asumido la misión de nuestra Fundación que es brindar a los jóvenes como tú las habilidades y el apoyo para liderar sus propias comunidades, y conectarte con otros líderes jóvenes de todo el país y del mundo.

Pero la verdad es que no necesitas que te digamos qué hacer.

Porque, de muchas maneras, ya has comenzado a liderar.

Felicidades, clase de 2020. Seguid haciéndonos sentir orgullosos.

Chabolismo en Bizkaia

#Chabolismo en #Bizkaia, foto para un #reportaje y Medio extranjero #circa 1990 #Erandio

Tenía mi edad pero parecía infinitamente mayor. Le pedí permiso para una fotografía y me dijo que esperara. Entonces cogió a su hija en brazos y posó con orgullo. Y dijo “aquí se vive mal y se pasa frío, pero por lo menos hay un techo”. Era en Erandio y la foto era para un reportaje  y un Medio extranjero del que ya no recuerdo el nombre. la cámara eera una canon analógica y el formato diapositiva FUJI 400 ASA #circa 1990 #Erandio

 

Taller de radio. ¡Vamos a hacer un informativo!

ga-web

 

 

 

 

Las Asociación Vasca de Periodistas AVP-EKE organiza en colaboración con la Alhóndiga de Bilbao un taller de radio para chavales de  entre 10 y 12 años. Queremos que este taller les divierta, les entretenga y, cómo no, les inocule el veneno de la radio. Mañana, a las diez de la mañana,  la presidenta de la asociación, Lucía Martínez Odriozola, presentará, en rueda de prensa, en la sala Bastida  de la Alhóndiga este taller que  ha tenido una excepcional acogida. Sus plazas están agotadas desde el primer día y son incontables las familias que han mostrado su interés en participar.

El objetivo de este taller es convertirnos, de una manera lúdica y práctica, en  redactores, editores y locutores de informativos para la radio. Los informativos son la parte fundamental de la programación de una radio. Para aprender todo el proceso de hacer un Informativo, en este taller de radio,  de cuatro días de duración, los y las participantes aprenderán a conseguir la noticia, a hacer entrevistas, a redactar las informaciones para la radio, a editar un informativo y finalmente, serán capaces de emitir un informativo para la radio. Todo ello con abundantes ejemplos de teoría y práctica y de una forma divertida y participativa. Seguir leyendo “Taller de radio. ¡Vamos a hacer un informativo!”

Birubao, Blomdem, Madariaga y otros

Hola. Por aquí seguimos. No se ha cerrado el blog, ni se ha trasladado ni ha ocurrido nada que impida que este proyecto veterano continúe.  Sigo con la escritura compulsiva,  sólo que ahora está dedicada (la escritura) a temas menos visibles y confesables o  a otras aficiones como el blog comunitario Don Manuel que perpetramos un grupo de periolistos y que nos divierte sobremanera.

Tenía pensado escribir algo urgentemente,  sobre todo pensando en aquellos amigos que se han tomado la molestia de ponerme en el lado derecho de su blog como el,  siempre interesante y pertinente Birubao o mi lectura fugaz pero fiel de todos lo jueves Blomdem.  Todos los demás saben que yo se que saben que yo se que ahí están aunque no los mencione.  Que, acabo de ver que muchos  tienen como mi último post en su rss uno de hace cuatro años sobre ¡la gaseosa Crus del Gorbea! Dios, ¡qué gaseosa!

También os tengo que contar, porque me ilusiona,  que mi amiga Madariaga se ha estrenado como articulista  en el Men’s Health y que, además ha subido al olimpo de los dioses blogueros con entrevista incluida.

Y sobre todo quería pasar el último post que me costó mucho trabajo escribir y sobre todo superar.

Todo pasa. Como dijo Gandalf,  hay que darnos la  importancia que merecemos pero no debemos olvidar  lo que estaba en la esencia de lo que dijo a Bilbo (el hobbit, no a  la Villa): «Te considero una gran persona, señor Bolsón, y te aprecio mucho; pero en última instancia ¡eres sólo un simple individuo en un mundo enorme!».

Aves de paso
Aves de paso

Bravo, Gorka

Hola Paula. Esto que te voy a contar no es tu aita. Es la visión particular y desenfocada sobre unos tiempos en los que se compartieron trabajo, mesa, alegrías y penas, esperanza y desánimo. Durante más una década.  No dejes que te digan  eso tan gastado de que, cuando seas mayor,  entenderás lo que ha pasado. Cuando pierdes a tu  padre da igual que seas mayor o, como es tu caso, una niña. Se arranca una parte de tu identidad,  y ni los recuerdos  podrán completar ese vacío tan grande.

Nos consolamos con la memoria porque  es mejor que la nada,  y por eso miramos al pasado,  y hacemos una selección de los momentos. Celebramos lo bueno y olvidamos lo regular. Porque toda vida se compone de claros y oscuros. No existe la excepción a esa regla.

En ese pasado hay  una oficina a medio montar, mesas y llaves allen. Un tipo  apresurado que fumaba y andaba y llamaba por teléfono y escribía como si no existiera un mañana. Qué ironía, era verdad,  su mañana se esfumó en un momento. Tan pronto. Y ese gol que se gritó en una oficina vacía, y que asustó  a los vecinos. Y la inmersión en el Abra, qué momentazo. Ese ok con la mano y las burbujas que subieron para arriba y se mezclaron  con los rayos de sol.  El resto de la tropa echando la papilla, mareados por unos simples  borreguitos,  y aquí los veteranos  impasible el ademán.

Y la comida. La humanidad está dividida en dos tipos de personas. Los que comen y los que se alimentan. Ese comer  la comida tres veces. La primera con los ojos,  cuando salían los platos, la segunda apresurado (siempre corriendo, ¡qué manía!) y la tercera paladeando y preparando la siguiente.

Se ha discutido y peleado en esas oficinas,  siempre esperando un cambio de moqueta,  y de  las mejores broncas surgieron las mejores complicidades. Algún inconsciente te metió por los senderos del Warcraft, y  seguro que más de un orco lo sintió en su piel y en sus huesos.

Hay una playa en esta historia. El sol ya cae y el Mediterráneo abraza  a un hombre  que, desnudo de ropas, agobios y tristezas, entra en el mar. Si es cierto que existe un lugar en el que los buenos momentos quedan congelados  ese lugar ya fue. Atrápalo, es tuyo. Para siempre.

El Gran Carnaval

Mírenlos. Tienen los ojos brillantes, saludan, mantienen la moral alta. Ha llegado la NASA a ayudar y nueva maquinaria. Son los mineros, son chilenos, ¡Viva Chile, mierda! y son noticia. Son noticia ahora. Mañana la máquina de triturar noticias dirá que pasó su turno y nadie se acordará de ellos. Dará igual si has ganado Eurovisión, si has sido campeón del mundo, si te llamas lady Gaga. Mañana, te lo anticipo,  no serás noticia.

La digestión de los medios es ligera y su memoria efímera. Darían un brazo por tener la exclusiva de hoy pero rechazarán el largo reportaje de investigación que esa noticia merecerá mañana. Los mineros chilenos dan muy bien en la tele pero en el otro lado del mundo cada día mueren enterrados diez mineros chinos en busca del carbón y no merecen ni una línea. Son los mineros chilenos  y hoy son las estrellas porque mandaron imágenes que quedan telegénicas  en el informativo. Pero mañana volverán al agujero. Son los Madeleine McCann del post-verano del 2010.

Es tan real su historia, tan reales todos los que aparecen en la bocamina tratando de sacar provecho, tan reales los reportajes en los que  nos hablan de las historias personales del minero enfermero, del minero bromista, del minero depresivo, del minero líder,   que aún  no me creo que no esté el periodista Charles “Chuck” Tatum  y el “Albuquerque Sun-Bulletin” retrasando su rescate para vender más periódicos. Billy Wilder los/nos retrató en El Gran Carnaval, una de las películas sobre el periodismo que todavía no han sido superadas. Una película que habla de los enormes egos, de los intereses bastardos, de las alianzas y de las decepciones que produce un oficio que se atraganta  cada día de una realidad y a la mañana siguiente  la escupe para pasar a otra cosa.

Billy Wilder dijo que la película se pegó el batacazo en la taquilla porque en 1951 el público aún creía que los periodistas eran gente honesta. Eso creían,  en el pasado.

Damón y Pitias

Seguro que os suena la historia de Damón y Pitias. Damon se enemista con el tirano de Syracusa, Dionisio, y es sentenciado a morir en la horca. El reo pide unas horas de libertad antes de su muerte para despedirse de su familia, pero claro, el tirano le dice que no. Que verdes las han segado, y que si se marcha para despedirse ya te hemos visto, so listo. Para asegurar que sus fines son honestos y de que regresará a la cita con la muerte,  Damón deja en prenda a su amigo Pitias, que gustoso, acepta el desafío. El resto de la historia es conocido: Damón sufre mil penalidades en su viaje y  llega al patíbulo rozando el larguero y cuando ya todos pensaban que había huido. Pero Pitias sigue confiando en su amigo hasta cuando está con  la soga al cuello. Enternecido,  Dionisio perdona la vida a los dos amigos,  y colorín, colorado.

¿Aceptaríamos cualquiera, en esta sociedad cínica y descreída, ser garantía  de nuestros amigos. Personalmente, hay días que dudo hasta de la otra mitad de mi personalidad. Creo que a estas alturas,  las personas por las que apostaría mi cabeza se cuentan con los dedos de una mano, y si me apuran con el pulgar es más que suficiente.

Por eso un asunto reciente  me ha desarmado a  nivel emocional. La semana pasada eran detenidos un grupo de personas. Ese día,  alguien literalmente se volvió loco de generosidad y activismo. Dijo a todos que uno de los  detenidos  era su amigo y proclamó su inocencia. Achicharró a llamadas y a correos a los medios de comunicación que no respetaban la presunción de inocencia. Llamó a políticos, a instituciones, movilizó gente, inició una campaña de recogidas de firmas. Consiguió un espacio destacado en el periódico de mayor difusión en el día que más se  lee el periódico. Esa noticia ya se está empezando a debatir  en las reuniones de las asociaciones profesionales de periodistas…

Y finalmente, después de muchos días,  aulló de alegría a los cuatro vientos. Lo que el sostuvo desde el principio había quedado demostrado. Su amigo fue puesto en libertad. Y eso, con ser muy importante, es secundario para mi visión de lo que se ha vivido.

Es preciso y lo hemos visto  con recientes sentencias,  que a la pena del juez no se sume la “pena de telediario”. En esto,  los que nos dedicamos a la innoble profesión del periodismo,  debemos tener más que cuidado. Jugamos y juzgamos con nuestros titulares sobre bienes, haciendas, personas  y prestigios.

Por otro lado, me gustaría que si llega el día  de que mi cabeza es la que está amarrada a la soga,  alguien tenga la valentía y la certeza de partirse la cara y chillar que  soy inocente. Es lo más parecido a la idea de la felicidad y  de lo justo. Si eso pasa,  y ojalá que nunca pase,  me gustará tener a un Pitias a mi lado.

Secuestro y toma de rehenes

Se acabó lo del Alakrana y aunque es preciso hacer una reflexión general sobre el asunto, me quedo con algo  que tiene que ver con mi profesión, con el periodismo.

Frente al ruido mediático, que sólo ha contribuido a avivar el fuego del chantaje e incluso,  me atrevería a decir,    a alargar  la duración del secuestro os muestro una isla de cordura. Estas son las  normas que desde la BBC se marcan a sus profesionales a la hora de la cobertura de un secuestro. Todas las redacciones españolas (con perdón) y/o vascas debieran de tomar nota:

Secuestro,  toma de rehenes y asedios (normas de estilo de cobertura, BBC)

En los casos de secuestro,  toma de rehenes y asedios debemos ser conscientes de que cualquier cosa que transmitamos o publiquemos  puede ser visto o escuchado por los autores, tanto en el Reino Unido y el extranjero.

Es importante informar de las demandas en su contexto. También hay que examinar cuidadosamente las cuestiones éticas planteadas al ofrecer una plataforma para los secuestradores sobre todo si lo hacemos en  directo. Debemos mantener el control editorial sobre la información que difundimos de los acontecimientos y velar por:

* No entrevistar a un secuestrador en directo.

* No difundir vídeos  y/ o audios  proporcionados por  los secuestradores en directo.

* Emitir las grabaciones realizadas por los autores, ya sea de eventos realizados, los actos violentos o de sus víctimas, sólo después de la remisión a una figura editorial de alto nivel.

* Imponer un decalaje temporal cuando el material de difusión en directo corresponde a temas delicados, por ejemplo, una toma de la escuela o un secuestro de avión. Esto es particularmente importante cuando el resultado es impredecible y pueda dar resultado a  materiales perturbadores que no son  aptos para su difusión sin una previa  revisión cuidadosa.

Al informar sobre noticias relacionadas con el secuestros,  toma de rehenes o asedios, debemos escuchar el consejo de la policía y otras autoridades acerca de cualquier cosa que, si se cuenta , podría agravar la situación. De vez en cuando nos pedirán a retener o incluso no incluir la información. Cumpliremos cuando la petición sea razonable, pero no se transmitirá nada a sabiendas que sea falso. La policía incluso puedo solicitar un silencio completo sobre uan noticia.  Lo valoraremos y lo respetaremos tras una razonada decisión editorial.

Amigo becario, periodista en ciernes…

Es verano, casi no hay noticias.

Las noticias que ocurren en verano pertenecen en su mayor parte a la categoría “temas insustanciales y/o intrascendentes”.

Cuando, en verano, se produce una noticia de verdad, suele ser tan grande que desearías que no hubiera ocurrido (caída del muro de Berlín, terremoto en San Francisco, etc.) Si eso ocurre, reza y pide ayuda.

Para tus compañeros de redacción tendrás el mismo valor que cualquiera de las piezas de mobiliario. No esperes a que te den trabajo, busca temas, proponlos o directamente preséntate con una pieza creada y cruza los dedos. Lo peor que te pueden decir es que no la van a publicar o emitir. Lo mejor, que te empiecen a prestar un poco de atención y/o respeto.

Si no hay temas, inventa. Busca en hemerotecas noticias que quedaron sin cerrar, pregunta a quienes te rodean por problemas en tu zona de influencia, busca asuntos de interés humano. Baja a la calle y mira con ojos curiosos lo que te rodea. Casi cada persona encierra una buena historia. Es tu habilidad la que conseguirá construir de eso un reportaje.

Baja con los veteranos al bar, aprenderás más que en la redacción. Pon la oreja y quédate con los trucos del oficio. Cuando vas, ellos suelen estar regresando.

Si eres periodista no desprecies a los cámaras ni a los fotógrafos. Son los que más saben y los que menos cuentan que saben. Son una tribu dentro de la tribu. Yo los compararía con el cuerpo de Rangers, desbrozan el camino del plumilla. A veces con una cámara y una fotografía se hacen mejores crónicas que con dos páginas de un periódico. Ni se te ocurra sentirte superior a ellos, si lo haces perderás muchas oportunidades de aprendizaje.

Emilio Morenatti
Emilio Morenatti

Si estás convencido de que vas a continuar con el periodismo piensa que el adjetivo vocacional es el que mejor se le aplica. No esperes hacerte rico ni famoso. Aspira como mucho a ganarte la vida con mucho esfuerzo. Si no te compensa a nivel profesional y humano dedícate a otra cosa. Todavía estás a tiempo.

La noticia que te han encargado cubrir no suele ser la más importante. Dale la importancia que requiere, ni más ni menos.

Si vas a trabajar delante de una cámara cuida tu aspecto. Si vas a hablar delante de un micrófono vocaliza. Hay cientos de trucos. Escucha a los mejores locutores y actores de doblaje y trata de descubrir sus trucos e imitarlos. Si escribes, al menos, no cometas faltas de ortografía. El word trae un corrector de texto, pero esa no es la solución definitiva. A escribir se aprende escribiendo y leyendo mucho. En la escritura  imita lo mejor de los mejores  también hasta que encuentres tu propio estilo.

La beca acabará y entonces llegará un sueldo penoso, si llega. Estás a tiempo de pensar en opositar. Esta profesión suele ser una mierda pero ¡amigo! es nuestra mierda y cómo nos gusta su aroma.

Rumores, Blogs, Política y Virus

 

la_sombra_del_poder_-_500_-_04

 

 

 

 

 

 

 

El problema o la virtud es que, pese a que seguimos siendo una profesión denostada y con un prestigio inferior al de pianista de burdel, ahora todo el mundo trata (creo que de manera inconsciente) ser periodista.  No me parece mal;  pero frente a los prudentes,  hay quienes se agarran a su juguete informativo como los chavales que conducen el coche de sus padres sin carnet.

Así, en dos días, la gripe porcina se convierte en un noticia viral por los twitters y los blogs. Así, entre los rumores políticos de esta semana  escucho pasmado uno que me incumbe y que desconozco quien lo ha propagado  y a quién beneficia (a mi no, desde luego).

Y recuperando la expresión de que “el medio es el mensaje” empiezo a destacar que el determinados Medios, por su uso, pasan a no ser demasiado creíbles. Y me refiero al mundo de los blogs que empiezan a ser mirados de soslayo por los periodistas de prestigio. En la película “La Sombra del Poder” se establece ese recelo entre  los periodistas 2.0 y los plumillas analógicos de toda la vida.

En definitiva, frente a quienes propugnan por establecer rígidas leyes para quienes publican en blogs, y otras iniciativas como las de crear carnets de bloggers,  yo creo que sobraría para esta actividad el marco de normas legales que controlan el uso de la libertad de expresión y también las leyes que penalmente castigan la difamación, las opiniones racistas o injuriosas. Es mucho pedir que todos los que escriben un blog sepan de deontología del periodismo   cuando una importante cantidad de aquellos que han conseguido un título de periodista  ejercen su oficio sin tener la menor idea de ética periodística. Apliquemos entonces el menos común de los sentidos a la cosa: el sentido común.

El tío de la maza

Ya se le conoce popularmente al que majo a golpes la herriko de Lazkao  como el “tio de la maza”. Antes Jose Mota había  popularizado su  personaje del “tío de la vara”. Este super-héroe rural se encarga de bajar la tontería a mastuerzos recalcitrantes a base de “varazos”. No es mal método para aplicar en el caso de gobernantes que se pasan el tratado de Kioto por el forro o promotores de pelotazos urbanísticos que arrasan con el paisaje.

En Euskadi somos menos sutiles, más honestamente brutales. Así que, para una parte de la ciudadanía, el héroe del momento es “el tío de la maza”. Un justiciero no anónimo  (gracias a los  vídeos de diferentes televisiones  que, sin distorsionar, han mostrado su cara a admiradores y a ojeadores de ETA). Este hombre, que acababa de estrenar su pisito,  ha visto como una bomba que iba dirigida contra la sede socialista de Lazkao ha reducido a escombros su vivienda. Su reacción ha sido emprenderla a golpes con  la sede de D3M en su  pueblo. (D3M ¿siglas quizás de “dale tres mazazos”?). La respuesta de los agredidos ha sido encartelar Lazkao con carteles que le etiquetan de “faxista” y de paso le señalan como objetivo para próximas “visitas” no demasiado amistosas. Francamente, no me gustaría estar en el pellejo del tío de la maza. Seguir leyendo “El tío de la maza”