Bilbao, llévalo dónde quieras (sí, ahí también)

Los chistes de bilbaínos hacen alusión a nuestra  peculiar idiosincrasia. Los de Bilbao nacemos dónde queremos y sentimos lástima por los que han tenido la desgracia de no ser de nuestra Villa. Nuestras amatxos ya tuvieron especial cuidado en aleccionarnos sobre que,  a la gente de fuera,  no se le pregunta dónde ha nacido. “No te preocupes hijo, si es de Bilbao ya te lo dirá él y si no, para qué le vas a a hacer pasar un mal rato”.

También hay otro tipo de chistes de bilbaínos, los  que hacen alusión a los “atributos” de los botxeros y es muy significativo el chiste de los dos de Santutxu que deciden ir nadando, en estilo espalda, por la ría hasta Londres y desisten de su hazaña al darse cuenta que, por “problemas logísticos” no podrán superar el obstáculo del Puente Colgante.

Preservativos de Bilbao
Preservativos de Bilbao

Es por eso que,  ante la iniciativa del Ayuntamiento de Bilbao de repartir 30.000 preservativos para su uso y disfrute en la Aste Nagusia,  nos hacemos dos preguntas. ¿Habrán hecho el tamaño estándar y el tamaño “Bilbao XXXL”? y ¿porqué sólo han hecho 30.000 si está claro que esa es la cifra que consume un tipo de, por ejemplo,  Zorrotza, en una sola noche?.

Bromas aparte, creo que es una buena iniciativa y deseo suerte a los que acudan al reparto. La goma es para usarla de forma divertida. Es un ejercicio sano (si se toman las debidas precauciones) y además con la práctica del sexo se incrementa tu círculo de amistades. Recomiendo a la hora de la ejecución del acto  no estar demasiado perjudicado por el alcohol y así la cosa funciona mucho mejor, el placer es todo tuyo,  y se evitan accidentes o momentos ridículos  de bajón. Recordad, usad preservativos;  el paquete de pipas nunca es una opción.

Y sobre todo un consejo para aquellos/as  que empiezan a arrimar cebolleta. El estilo cavernícola del Oeeeeeehh!! como aproximación se dejó de llevar hace unas cuantas temporadas. Vuestro objetivo, sea del sexo que sea: chicas, chicos, mediopensionistas, programadores informáticos, clero progresista o elementos mixtos, espera algo más que un gruñido a la hora de ligar. Sed chistosos, sed ocurrentes, sed amables, sed cariñosos, sed vosotros mismos, comportaros. Y sobre todo recordad que un “NO” no es un “tal vez”. Un “no”, es siempre un “NO”. ¿Entendido? pues  ahora a disfrutar y no quiero ver ni uno sólo de esos preservativos en la cartera dentro de quince días.

Gora Bilboko Aste Nagusia!

Por favor, no me joda

han apresado al pequeñoHay una anécdota  que no me canso de repetir y que tiene que ver con el ejercicio del poder y lo embriagador que  resulta.

Estaba  Alejandro “el Magno”, en lo más alto de su  gloria y acudió a ver al filósofo Diógenes, lo más parecido a una estrella del pop en aquella época. Este pensador, un Dr. House de la Grecia Clásica,  era de la escuela de los cínicos, un nombre que se les otorgó porque su comportamiento se asemejaba al de los perros  (kinicós).

Diógenes,  vivía en un tonel, en la calle y hasta allí  llegó  Alejandro, rodeado de gran parte de su corte. El séquito se paró,  el guerrero se dirigió hacia el mendigo,  y le preguntó si podía hacer algo por él. “Apártate un poco y no me quites el sol”  le espetó el filósofo.

Muchos de los cortesanos al oir la respuesta se indignaron y propusieron que el pensador fuera severamente castigado. Alejandro cortó en seco las protestas y les dijo a sus seguidores: “si no fuese Alejandro querría ser Diógenes”.

Prueba de cómo las gastaba Diógenes es la frase que lanzó al aire cuando vió que unos sacerdotes llevaban detenido a un sacristán que había robado un copón: «Los grandes ladrones han apresado al pequeño.»

Y hay otra anécdota apócrifa que, tiene que ver con la  primera. Me la contó un amigo argentino y no aseguro  que sea cierta.

Estando Perón, recién nombrado presidente de la Argentina,  acudió a visitar a un escritor al que admiraba. Sinténdose poderoso, casi tanto como Alejandro, le preguntó “¿que puedo hacer por vos?”. El intelectual al verse delante de un gran  líder se desazonó y no acertó a decir nada más que: “Hacer, lo que se dice hacer no le pido que haga nada . Este .., bueno sí, cuanto menos le suplico que no me joda…”

Conocer a alguien o no hacer nada

Algunas de las mejores historias y algunas de las mejores formas de contar esas historias están en los cómics. Ese “presunto arte menor” está suministrando en los últimos años  argumentos al cine y las novelas gráficas se convierten en éxitos de ventas compitiendo en igualdad de condiciones con los serios libros. Ya no son los tebeos para niños. Es mucho más. Y lo mejor es que el arte contar está en pleno proceso de crecimiento. Hay muchos autores con estilos personales que hablan de asuntos que antes no se hubieran planteado. Me acuerdo de Marjane Satrapi, de la que muchos somos fans. Pienso en la serie de obras de Guy DeLisle, empezando por su visión de un régimen autocrático (que no autocrítico) en Pyoyang, sus Crónicas Birmanas o el más reciente y delicioso, por lo sutil, por lo minimalista, por lo cariñoso, por el detalle (de regalármelo, gracias)  “Cómo no hacer nada“. (publicado por la generosa y arriesgada Editorial Astiberri)

una viñeta políticamente incorrecta de "No hacer nada"
una viñeta políticamente incorrecta de "No hacer nada"
Pero quiero hablar de un comic que se crea muy cerca de donde escribo. Una obra recomendable y de acceso gratuito. Una obra con función social
Para ayudar a evitar una crisis de valores están los filósofos del optimismo, los creadores de reflexiones, los que refuerzan con comunicaciones positivas el  deseo de salir adelante.

Yo Tarzan, tu Jane, Ellos Alicia y Pernan
Yo Tarzan, tu Jane, Ellos Alicia y Pernan

Aquellos que tenemos tan poco talento desearíamos tener mucho poder o muchos euros  para, al menos,  cumplir la función de Mecenas que estas gentes merecen. Me veo, como el pastelero de Cyrano, regalando bollos a personas como Alicia y Pernan que, en cuatro líneas claras reconfortan el espíritu, dan que pensar y sirven de tónico para la crisis. Su obra está en marcha y debiera ser vista, admirada e incluso estudiada en Universidades. Conocer a alguien se llama la cosa y reconforta casi tanto como un caldo de pollo para el espíritu.

Véanlo, oigan, y participen, se sentirán de lo más a gustito.

¡Ahivá! Zapatero ha dicho una palabra que empieza por f

Sigmund Freud lo tenía claro. Lo que le pasó ayer a Rodriguez Zapatero fue un acto fallido de libro.

Los actos fallidos pueden ser  de varias clases. En el caso de nuestro  presidente, cometió el  catalogado como lapsus linguae: una acción que consiste en decir lo que estás pensando en lugar de expresar lo que conviene al momento o a la ocasión. El tío Sigmund, que era muy sabio,  suponía que la mayoría de los actos fallidos tienen relación con los deseos ocultos y estos, a su vez, suelen tener cercanía  con el sexo. Me imagino al pobre José Luis, agobiado por los datos del paro, quedándose hasta tarde desvelado, con Sonsoles harta y con la vida sexual presidencial por los suelos. Luego, veo la escena de la llegada del presidente ruso Medvdeved,  acompañado por su habitual séquito de secretarios, ayudantes y, me imagino, de traductoras altas rubias y cercanas a la perfección eslava fría que tanto nos obnubila y apabulla los pobres meridionales .

Y el presidente, o más bien su subconsciente,  se cortocircuita y dice lo que piensa que se podría hacer en una relación bilateral España-Rusia. Y nos reímos claro, pero que levante la mano el tipo al que no le haya pasado algo similar.

En concreto en la radio recuerdo dos apuros de los que no supe salir muy bien. Presentando la canción “When The Going Gets Tough, The Tough Get Going” de Billy Ocean (disculpad, eran los 80) me metí en un jardín difícil de reproducir sobre las durezas y lo duro,  que me quedó de lo más obsceno e incalificable para horario infantil. Otra vez, en Radio Euskadi, para ilustrar una noticia sobre un meteorito pusimos la canción “Eye in the sky” y sólo se me ocurrió decir que nosotros teníamos un ojo en el cielo, otro en la tierra y el  otro en … (y me quedé sin palabras).

Así que para evitar que nuestra economía se desplome definitivamente, que nuestro presidente tenga que reprimir actos fallidos, que todo en definitiva se vaya al cuerno,  sólo me queda recomendar un remedio, terapéuticamente aprobado y que cualquier sicoanalista prescribiría: “trabajar más”.

¿He dicho trabajar?, me parece que he cometido un lapsus calami. Quería decir otra palabra que empieza por f

ps

añadido de última hora: Javie Krahe lanza un comunicado para replicar las palabras presidenciales.  ¡Dentro video!

(gracias por la recomendación, Jose)

Armas de destrucción masiva

Como pasó con Aznar, al final a George W. Bush acabaremos echándole de menos. Era un hombre clarividente, un catálogo de gestos. El peor presidente que ha dado Estados Unidos en sus más de 200 años de historia. El hombre que llevó al mundo a la guerra por unas armas de destrucción masiva que finalmente aparecieron. Este es el catálogo en primicia absoluta:

zapato

cutter1

Seguir leyendo “Armas de destrucción masiva”

Raquel Mosquera y el final de la Guerra de Irak

Me imagino la escena: la redacción de la edición Electrónica de EL PAIS. Noticia de agencia: “Raquel Mosquera se intenta suicidar”.

Redactor jefe a becarios: “escribe algo sobre el intento de suicidio de raquel Mosquera. Lo quiero arriba en cinco minutos”

Becario: “Raquel? ¿lo cuala? buco una foto de archivo y mientras llegue más información pongo unas letras en el gestor de contenidos y le doy a guardar como borrador.

Opps, publicar SI, NO, TAMBIÉN

urgencias-periodisticas

Va a ser que está publicado ya. Cada día doy gracias por trabajar en el medio digital que impide que los errores permanezcan en papel y se puedan archivar en tu cv de periodista.

Y ya puestos, aunque no sea un error sino una declaración de intenciones me quedo con la versión fake que se publicó ayer del New York Times en la que, entre otras cosas, anunciaban el final de la Guerra de Irak.

irakwarends

La historia de la niña que hablaba en clase

cuento

Erase una niña que hablaba, y hablaba, y hablaba.  Parecía que se había comido una radio. Mientras hablaba su andereño (profesora) explicaba muchas cosas y ella hablaba y había veces que no atendía. No escuchó que el arco iris está hecho de gotas de lluvia y rayos de sol. Que los hipopótamos sudan de color rojo. Y que, a veces,  las montañas más altas están hechas de cascaras de mejillones (en serio).

Fue una pena que no escuchara,  porque cuando no aprendes,  te haces más pequeño.  Sólo hay que escuchar un poco y luego hablar con tus amigos en el recreo.  Porque  es una pena no saber las cosas que importan.

Hoy mi sobri, Doltza, cumple años. Zorionak!!

 

Alucino como un pepino

Me pilló lejos de cualquier grabadora de vídeo y mira que estoy rodeado de ellas.  Pero hubiera dado cualquier cosa  por poder grabar el programa BURP que el otro día emitió la nueva cadena ETB3. No me considero un mojigato, más bien todo lo contrario, pero lo que vi fue tan, tan, tan flipante que no podía dar crédito . Igual es que todo era un chiste y no me enteré demasiado y que no le pillé la gracia.

La escena: un tipo con una especie de  tanga de leopardo pone a contra la pared a dos chicas y un chico que lucen caretas. Una vez dispuestos les baja las bragas y el respectivo calzoncillo y empieza, a brochazos,  a pintarles el culete pajarero. Entre brochazo y brochazo se contonea con simulado placer.

A todo esto, yo pienso ” ya sólo falta que les meta la brocha por el culo para que la performance sea completa”. Y dicho y hecho.  NO,  no es que el pincel se vaya allá donde no brilla el sol. No. El artista finaliza la obra poniendo una especie de banderita en la raja que forman las nalgas de los pintados.

Como diría el del tomate ¡qué fuerte, qué fuerte, qué fuerte!

Y es que, si lo que quieren es “epatar al burgués”  es preciso decir que eso ya lo hicieron hace mucho, mucho tiempo, Baudelaire, Bukowski, Hunter S. Thompson y compañía.

Si lo que quieren es hacer una broma, es pelín escatológica y eso no se hace a las nueve de la noche que hay niños,  Y luego les da por pintarse el culo y poner la casa y las ropas  perdidas, por no hablar que se pueden hacer daño con los pinceles.

Me soprendo hablando como un abuelo;  pero es que yo también hice en su época programas culturales en la televisión vasca y entonces, lo más sorprendente y rompedor era Lindsay Kemp montando el gori en las ruedas de prensa yendo  hasta arriba de lo que fuera.  (eso lo contaré otro rato)

En un reportaje relacionado con el estreno del nuevo canal lo llamaban  “espejo para la juventud”. Espero que, visto este programa concreto, sea un espejo deformado, al estilo de los del Callejón del Gato de Valle-Inclán.

Todo lo anterior dicho sea sin acritud.

Por cierto, Lontzo,  aprovecho para mandarte un saludo y decirte que la nueva web de EITB.COM mola mazo. Mucho más clara, mucho más limpia, mucho más informativa.  Sólo echo de menos, por ejemplo, que pongáis el programa BURP íntegro para enteder la semiótica de la cosa de manera un poco más relajada, que el otro día se me cortó la cena.

Gracias a la RENFE, ma non troppo

Lo reconozco, soy un poco malo (pronunciese “malo” con el dedo meñique de la mano izquierda apoyado en la boca). Me fascina viajar en el tren de cercanías de la margen izquierda de Bilbao y contemplar las caras de estupor, incredulidad y sorpresa del personal cuando están hablando y se quedan sin cobertura en sus teléfonos móviles. Este tren tiene, en su trayecto desde la capital hasta Santurtzi,  un trayecto de sombra en todos los móviles de unos siete minutos, pero eso da para hacer un estudio sociológico sobre el enganche que tienen muchos a su telefonino. A la sorpresa suele suceder un periodo de intranquilidad, nerviosismo e incluso, como he contemplado esta misma mañana,  de agresividad. Un tipo al que se le ha cortado la conversación ha comenzado a golpear su móvil contra la barra del metal y yo, pensaba, ¡qué culpa tendrá el pobre bicho, no la pagues con la maquinita, pobrecilla!.

Una imagen del gran ilustrador Ron Cobb. Y ahora dónde enchufo la tele...

Cuando el tren abandona los túneles y aparece en la estación de Olabeaga casi se puede escuchar un suspiro colectivo de alivio y de inmediato se suceden las llamadas. Y es que, no es que me importe que me chillen a la oreja, pero si por lo menos se escuchara algo trascendente. Pero, como todo el mudo sabe, las conversaciones del móvil generalmente tratan sobre asuntos tan importantes como qué comida le espera al que interroga o que se hizo el pasado fin de semana. ¡Ah! y un clásico; las conversaciones en las que invariablemente se pone a parir a alguien.  No es que pretenda que el tren de la margen izquierda se discuta  sobre  la naturaleza de la angustia existencial en la obra de Kierkegaard, pero en muchos casos a estas conversaciones estaría muy bien aplicarlas  esa bella frase de que, “si lo que tienes que decir no es más bello que el silencio,  cállate la boca”.

Y hablando de silencio, en los trenes de cercanías me siento en ocasiones como el personaje de Álex en la “Naranja mecánica” cuando es torturado con música de su amado Beethoven. Me encanta Mozart pero si me ponen una vez  mas alguno de sus cuartetos de cuerda voy a acabar odiando al autor y por extensión a toda la música  barroca.

¿Por qué las gemelas suecas cruzaron la carretera?

– El trafico, junto con las centrales térmicas y los gases resultantes de la digestión de las vacas son algunos  de los principales causantes del efecto invernadero. Las gemelas suecas cruzaron la carretera en protesta por el uso indiscriminado y no sostenible del automóvil y la sacralización de su figura en una sociedad que vive demasiado deprisa.

– La ONU anunciaba en un estudio reciente que el conflicto de Darfur (oeste de Sudán) ha provocado ya 400.000 muertos. Este conflicto alentado por potencias emergentes como China,  se está produciendo por el control de las materias primas y el petróleo y es una de las peores catástrofes humanitarias de nuestra época. Los países occidentales son incapaces de articular una respuesta.  Las gemelas suecas cruzaron la carretera para dar visibilidad a este conflicto y exigir soluciones.

– Con la aprobación de una ayuda de 700.000 millones de dólares para evitar el desplome de los mercados financieros el gobierno del George Bush,  consiguió lo que en doscientos y pico años de República americana no se había logrado. Implantar el socialismo  (al menos económico) en el país del Libre Mercado. Lo malo de esta medida es que no socializa las ganancias sino, sólo, las perdidas. Como dijo el gran Fontanarrosa “Lo que mata… no es el injusto reparto de la riqueza… Lo que mata es el generoso reparto de la pobreza…” . Por eso las gemelas suecas incapaces de contemplar esa locura sin actuar cruzaron la carretera.

– Hay lecturas que sólo debieran abordar personas de espíritu ecuánime y personalidad formada. Por eso, después de leer “Crash” de J.G. Ballard, las gemelas suecas cruzaron la carretera.

Las gemelas suecas cruzaron la carretera por un uso inconsciente y sin la necesaria supervisión de la figura del “cuidador” de la salvia divinorum.

Y a vosotros ¿se os ocurre alguna razón por la que las gemelas suecas hayan podido cruzar la carrtera?

Viva la novia!!

En días como hoy, con la que está cayendo en el lugar que me ha tocado vivir, con un poco de asco y con ganas de bronca, lo mejor será permanecer callado.

Que luego te arrepientes de escribir en caliente. Por eso haré un canto a la libertad, a la alegría de vivir, a la chufla, al no preocuparse por lo que digan los demás

Porque todo vale, en la política y en la vida,  si no se daña al otro.

Por eso, desde aquí grito ¡Viva la novia! y ¡viva el modisto que hizo el traje a esta novia!

ps

esta foto no es montaje. Es una fotografía tomada con teléfono móvil apresuradamente en una ciudad muy conocida. Los rotros están velados para defender la intimidad de los que participan en ella.

La Crisis contada a los niños

Mientras la Pequeña Huerfanita encendía su último fósforo para calentarse ante la inclemente nevada, antes de exhalar su último suspiro me susurró una pregunta, desvalida: “tío Dicky, explícame qué es eso de la Crisis que ha hecho que mis papás dejen de trabajar en el banco y en la inmobiliaria y que yo  tenga que mendigar y finalmente me muera”…

Con un gesto mezcla de pena y altanería, mientras la huerfanita expiraba, comencé a explicar porqué sus difuntos papás y muchos otros papás, se quedaron sin trabajo, e iban a tener que vender sus casas y, lo que es peor, no iban a poder tomar el vermú del mediodía.
Erase una vez, querida huerfanita, que en Estados Unidos todo iba muy bien. Iba tan bien, que los bancos que son muy desconfiados a la hora de dar dinero comenzaron a prestar dineros a multitud de peletos de Wisconsin para comprar casas de esas de madera que se llevan lo huracanes. Prestaban el dinero aunque  se imaginaban que los paletos no iban a poder devolver ese dinero. Eso se llamó Subprime.
Erase una vez, querida huerfanita, que en Estados Unidos todo iba muy bien. Iba tan bien, que los bancos, que son muy desconfiados a la hora de dar dinero, comenzaron a prestar dinero a multitud de paletos de Wisconsin para comprar casas, de esas de madera que destruyen los huracanes. Prestaban el dinero aunque se imaginaban que los paletos no iban a poder devolver ese dinero. Eso se llamó Subprime.
La consecuencia fue que ese negocio ruinoso comenzó a ir como un tiro y los bancos necesitaron más dinero para prestar. Los mercados para conseguir dinero crearon un engendro financiero que se llama titulación. Pusieron esos créditos de cobro dudoso en paquetes junto con otros productos opacos como, por ejemplo, minas de diamantes de Sierra Leona que financian las guerrillas de niños soldados. Así que cuando, por ejemplo, un fondo de pensiones de campesinos franceses compró ese título no sabía que estaba comprando riesgo ni, quizás, sangre. Sólo sabía que otro banco, esta vez europeo, le estaba ofreciendo interés a riesgo variable.
Asi que niños y niñas, cuando a los paletos de Arkansas les vinieron mal dadas al banco que les prestó la pasta se quedó sin dinero y a su vez pidió dinero a otro banco que a su vez no se fio del primer banco y ese paquetito. Y  la titulación, dejó de valer dinero y asi, querida huerfanita, tus papás se quedaron sin dinero.
Así que, niños y niñas, cuando a los paletos de Arkansas les vinieron mal dadas, el banco que les prestó la pasta se quedó sin dinero y a su vez pidió cash a otro banco que a su vez no se fió del primer banco y ese paquetito, la titulación, pasó a valer cero y así, querida huerfanita, tus papás se quedaron sin dinero.

¿Huerfanita? ¿huerfanita? ¡anda, no te fastidia que se ha muerto! Esto va a ser la crisis.

fotos tomadas prestadas de http://ffffound.com/