Destacado Barack Obama, discurso de graduación 2020

El lenguaje (político) es un virus

El lenguaje es un virus que procede del espacio exterior. Esa afirmación es el meme más conocido del escritor William Burroughs. Si lo pensamos quizás no sea una idea tan descabellada. Ahora, que a nuestro catálogo de habilidades hemos incorporado la epidemiología, ya sabemos que un virus sólo tiene por objetivo el reproducirse y que utiliza a otros seres vivos como instrumento para hacerlo. El lenguaje sería, en la teoría del escritor Beat, una realidad independiente del ser humano que lo utiliza para desarrollarse y crecer. 

Nuestro lenguaje puede ser un virus de letalidad comparable a la covid19 o puede sanar y construir. Si pensamos en lenguajes destructivos y tóxicos nos vendrán decenas de ejemplos. Obviando lo evidente, la propaganda que aupó al nazismo al poder, está “La radio de las Mil Colinas” que, con sus mensajes de odio político, propició que parte de la sociedad ruandesa matara con machetes a un millón de sus compatriotas. O en los mensajes populistas y virales de ahora mismo, en todo el mundo. Apelaciones que priorizan presuntas “libertades individuales” e intoxican el ecosistema social y político cuando más necesaria es la unidad en torno a un objetivo común: la sanación. 

Por eso son tan necesarios discursos y actitudes políticas con la suficiente carga viral positiva para que sirvan como vacuna y como antídoto ante nihilismos calculados que solo buscan los réditos en el corto plazo. Creo que la Historia nos enseña que, frente al ruido y a las pequeñas miserias, los líderes y sus mensajes que han perdurado son los que han construído. Martin Luther King gritó su Sueño en el Lincoln Memorial e inspiró a toda una nación. Emmeline Pankhurst con su discurso fundacional ”Libertad o Muerte” puso las base de la incorporación de la mujer en igualdad en la sociedad moderna. 

Y Barack Obama que, una vez más, ha puesto el foco sobre la falta de liderazgo compasivo en su nación con su discurso de graduación a la jóvenes americanos que abandonan en el 2020 la escuela secundaria. 

Obama, con humor y empatía ha construido un relato poderoso que apela a la esperanza. A los adolescentes que se incorporan a la vida adulta les trata como tales. Les advierte que la crisis les va a pasar factura y que será más complicado que estudien una carrera, encuentren trabajo o formen una familia.

Pero también, en clara alusión al estilo Trump, señala que muchos de sus mayores, los que se pensaba que sabían lo que hacían, están perdidos y que quizás sea el momento de que se incorporen soluciones, ideas y enfoques nuevos que lleguen desde la gente joven. 

Finaliza con tres consejos: no hay que tener miedo, en las anteriores grandes crisis la sociedad salió reforzada; hay que hacer las cosas correctas y no las que parecen más sencillas o las que por costumbre siempre se han hecho de las misma manera; y por último para avanzar se debe construir una comunidad, hay que apoyarse en los otros y trabajar de manera colectiva. 

TEXTO COMPLETO DEL DISCURSO DE OBAMA A LOS GRADUADOS DE LA PROMOCIÓN DEL 2020, (16-05-2020)
MI TRADUCCIÓN AL ESPAÑOL

Hola a todos. Aniyah, gracias por esa hermosa presentación. No podría estar más orgulloso de todo lo que has hecho en tu tiempo con la Fundación Obama.

Y, por supuesto, no podría estar más orgulloso de todos ustedes en la ceremonia de graduación de este año 2020, así como de los maestros, educadores y sobre todo, los padres y la familia que los guiaron en el camino.

Ahora graduarse es un gran logro bajo cualquier circunstancia. Algunos de ustedes han tenido que superar serios obstáculos en el camino, ya sea por una enfermedad, o por un padre que perdió un trabajo, o porque vivían en un vecindario donde las personas con demasiada frecuencia lo excluyen. Junto con los desafíos ordinarios que supone el hacerse adulto todos ustedes han tenido que lidiar con las presiones adicionales de las redes sociales, los informes de tiroteos en las escuelas y la amenaza del cambio climático.

Y luego, justo cuando estás a punto de celebrar haber terminado,ahora que estabas esperando los bailes de graduación y las noches de graduación, las ceremonias de graduación y, admitámoslo, un montón de fiestas, el mundo se ha vuelto del revés por una pandemia global. Y aunque estoy seguro de que amas a tus padres, apuesto a que estar atrapado en casa con ellos y jugar a juegos de mesa o ver a Tiger King en la televisión no es exactamente como imaginaste los últimos meses de tu último año en la escuela.

Ahora voya ser honesto contigo, las decepciones de perderse una graduación en vivo, pasarán bastante rápido. No recuerdo mucho de mi graduación de la escuela secundaria. Sé que no tener que sentarme allí y tener que escuchar el discurso de un orador en la ceremonia no es tan malo: los míos suelen durar demasiado. Además, no hay muchas personas se puedan ver guapos con esas gorras que se llevan en las ceremonias, especialmente si tienes orejas grandes como yo. Ya tendrá tiempo de sobra para ponerse al día con tus amigos una vez que se termine la crisis actual de salud pública.

Pero lo que sigue siendo cierto es que tu graduación marca su paso a la edad adulta, el momento en que un adolescente comienza a hacerse cargo de su propia vida. Es cuando puedes decidir qué es lo importante para ti: el tipo de carrera que quieres seguir. Con quién quieres construir una familia. Los valores por los que quieres vivir. Y dado el estado actual del mundo, eso puede dar un poco de miedo.

Si habías planeado irse a la universidad, el que te dejen entrar en el campus en el otoño, ya no es tan prioritario. Si planeabas trabajar mientras ibas a la escuela, encontrar ese primer trabajo será más difícil. Incluso las familias que están relativamente acomodadas se enfrentan una gran incertidumbre. Los que estaban pasando mal antes de la pandemia, ahora están pendientes de un hilo.

Todo lo cual significa tendrás que crecer más rápido que algunas generaciones. Esta pandemia ha sacudido el statu quo y ha puesto al descubierto muchos de los problemas más profundos de nuestro país, desde la desigualdad económica masiva hasta las disparidades raciales en curso y la falta de atención médica básica para las personas que la necesitan. Ha despertado a muchos jóvenes dado el hecho de que las viejas formas de hacer las cosas simplemente no funcionan; ya no importa cuánto dinero ganes si todos a tu alrededor están hambrientos y enfermos; y que nuestra sociedad y nuestra democracia solo funcionan cuando pensamos no solo en nosotros mismos, sino en los demás.

También ha corrido el telón sobre otra dura verdad, algo que todos tenemos que aceptar una vez que nuestra infancia llegue a su fin. ¿Todos esos adultos que solías pensar estaban a cargo sabían lo que estaban haciendo? Resulta que no tienen todas las respuestas. Muchos de ellos ni siquiera hacen las preguntas correctas. Por lo tanto, si el mundo va a mejorar, dependerá de ti.

Esa certeza puede dar un poco de miedo. Pero espero que también te inspire. Con todos los desafíos que enfrenta este país en este momento, nadie puede decirte “no, eres demasiado joven para entender” o “así es como siempre se ha hecho”. Porque con tanta incertidumbre, con todo repentinamente en juego, este es el mundo al que tu generación podrá modelar

Como soy uno de los viejos, no te diré qué hacer con este poder que está en tus manos. Pero te dejaré con tres consejos rápidos.

Primero, no tengas miedo. Estados Unidos ha pasado por tiempos difíciles antes: esclavitud, guerra civil, hambruna, enfermedad, la Gran Depresión y el 11 de septiembre. Y cada vez salimos más fuertes, generalmente porque una nueva generación, gente joven como tú, aprendió de los errores del pasado y descubrió cómo mejorar las cosas.

En segundo lugar, haz lo que creas que es correcto. Hacer lo te sienta bien, lo que es conveniente, lo que es fácil, es como piensan los niños pequeños. Desafortunadamente, muchos de los llamados adultos, incluidos algunos con títulos elegantes y trabajos importantes, todavía piensan de esa manera, razón por la cual las cosas están tan jodidas.

Espero que, en cambio, decidas basar tu forma de hacer las cosas en valores duraderos, como la honestidad, el trabajo duro, la responsabilidad, la equidad, la generosidad y el respeto por los demás. No siempre lo harás bien, cometerás errores como todos lo hacemos. Pero si escuchas la verdad que está dentro de ti, incluso cuando es difícil, incluso cuando es inconveniente, la gente lo notará. Se sentirán atraídos hacia tu figura y tu trabajo. Y serás parte de la solución en lugar de parte del problema.

Y finalmente, construye una comunidad. Nadie hace grandes cosas por sí mismo. En este momento, cuando la gente está asustada, es fácil ser cínico y decir déjenme cuidarme a mí mismo, a mi familia o a las personas que miran, piensan o rezan como yo. Pero si vamos a superar estos tiempos difíciles; si vamos a crear un mundo donde todos tengan la oportunidad de encontrar trabajo y pagar la universidad; Si vamos a salvar el medio ambiente y vencer futuras pandemias, tendremos que hacerlo juntos. Así que, mantente alerta para unirte a las luchas por el bien común. Defiende los derechos de los demás. Deja atrás todas las viejas formas de pensar que nos dividen: sexismo, prejuicio racial, estatus, avaricia, y sitúa al mundo en un camino diferente.

Cuando necesites ayuda, Michelle y yo hemos asumido la misión de nuestra Fundación que es brindar a los jóvenes como tú las habilidades y el apoyo para liderar sus propias comunidades, y conectarte con otros líderes jóvenes de todo el país y del mundo.

Pero la verdad es que no necesitas que te digamos qué hacer.

Porque, de muchas maneras, ya has comenzado a liderar.

Felicidades, clase de 2020. Seguid haciéndonos sentir orgullosos.

Destacado

Bob Dylan, Premio Nobel

Me veo y creo que me ven como un tipo mesurado y tolerante. Y cuanto más señor mayor soy, más. Pero estos días, con las absurdeces que he leído y oído sobre el Nobel a Bob Dylan, reconozco que he tenido momentos de santo mosqueo y de block que te crió a gente que seguía y que se me han revelado como salidos de las vainas de La Invasión de los Ultracuerpos. Entiendo la crítica, claro. El no estar de acuerdo, por supuesto. La comparación con otros autores, que para algunos reunieron más méritos. Pero qué menos que un mínimo de rigor intelectual, razonamiento. No el cuñadismo de decir que eso no es literatura porque está en un vinilo y no en un libro.

Estudiar Filología, además de periodismo, me ha abierto las puertas a grandes obras de la literatura universal. Los autores del Gilgamesh, Ramayana, Beowulf o el anónimo El Cantar del Mío Cid tienen algo en común: eran los Bob Dylan de sus respectivas épocas. La Odisea y la Iliada eran cantos de aedo. Los ἀοιδός cantaban epopeyas acompañados de instrumentos musicales. Los Bob Dylan de su época. Me gusta mucho Dylan, también Roth, también sé pronunciar Murakami (me he leído todo, hasta su libro más friki “De qué hablo cuando hablo de correr” que va de running y tal). Pero si yo hubiese estado en ese jurado hubiera dado el premio a Dylan. Aunque sólo fuera por estás líneas de Masters of Wars: You that build all the bombs/You that hide behind walls/You that hide behind desks/I just want you to know/I can see through your masks

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Oh it’s such a perfect day

En ocasiones hay días perfectos…, piensa. Sí. Hay días perfectos.

Pide poco. Sol, agua, arena. Una playa.

Pide poco pero se conforma con lo que  llega. No es más rico el que más tiene. tampoco es más rico el que  corre apresurado hacia ninguna parte. Su riqueza se la ha ganado. Nadie le ha regalado nada.

La playa como metáfora de la vida. La arena que se pega en sus pies, las molestias que nos acompañan. El agua donde nada se le enfrenta. Una ola que  salpica y arrastra. Demasiado parecido a lo que cada día tiene que enfrentar, a sus pequeñas luchas.

Es sabia y sabe que esa playa, tan cercana, es un viaje. Un peregrinaje similar al de Ulises regresando a Itaca. El arenal es su casa. No ha tenido que luchar contra sirenas o Polifemo,  pero su historia, que es privada y que sólo ella conoce, es tan dura como la del soldado griego en su barca. Ha renunciado, ha elegido, ha probado y perdido y ganado.  En su viaje ha invertido más kilómetros que cualquiera. No ha necesitado irse a Sudamérica, ni se ha adentrado en los suburbios de Bombay, tampoco ha cocinado pasta en la Toscana. Ella tiene su propia Toscana. El recorrido  lo ha hecho sin moverse de un punto central. De las anclas que le rodean y dan vida.

Y ahora la viajera inmóvil paladea el momento. El sol cae. la sombras se hacen más alargadas y el mar se refleja en su cara morena. Se abandona al instante. A ese pequeño bulto, que la busca y la encuentra. Buscando su aliento y su vida. Y amamanta a su hija y por su hombro siente el paso de una mano fuerte y piensa “en ocasiones hay días perfectos”.

Un poco de Luz

En el último disco de Luz Casal, entre otras  canciones está “La Cigarra”  que, en su día, cantó Mercedes Sosa.  Es una canción sobre el renacer, sobre la esperanza. Canta desafiante la cigarra a aquellos que  con sus malas artes intentar matar el canto.   Los reveses de la fortuna son inevitables. El destino nos pone demasiadas trampas para que, encima, nos liemos con los liantes, con los confunden las cosas y nos confunden. Pues eso, es primavera, cantemos, como la cigarra.  (por cierto, porque sé que te llegará,  te mando mucho  ánimo,  Luz y también otro abrazo entrañable a Emilio )

Tantas veces me mataron,
tantas veces me morí,
sin embargo estoy aquí
resucitando.
Gracias doy a la desgracia
y a la mano con puñal,
porque me mató tan mal,
y seguí cantando.

Cantando al sol,
como la cigarra,
después de un año
bajo la tierra,
igual que el sobreviviente
que vuelve de la guerra.

Pollo con ciruelas

Me encanta Marjane Strapi. Tuve ocasión de conocerla cuando estuvo en Vitoria para recoger el premio a la Paz que le concedió la Fundación Fernando Buesa. Marjane no dejaba de fumar. En persona era tímida, la ví abrumada por el reconocimiento (hay que tener en cuenta que en esa época todavía no se había llevado su cómic Persépolis a la gran pantalla) pero cuando comenzó a hablar se mostró como lo que es. Una mujer fuerte, con fuertes convicciones, que las ha pasado de todos los colores en la vida, que tuvo que hacer de todo para sobrevivir en una Austria racista y xenófoba, que fue punk (en realidad casi nadie, si ha sido punk, lo deja de ser) y que ha creado una obra poderosa, llena de amor, de ironía, de mordacidad y de cariño.

Pollo con ciruelas es uno de sus últimos trabajos y aquí la autora iraní cuenta el extraño caso de la muerte anunciada de su tío abuelo. Reflejo en este post una de sus páginas y hago una refelxión.

El amor, como todo en la vida llega y se va. Pienso que ser monógamo es el estado natural del ser humano aunque hay veces que algunos deciden ser monógamos sucesivos y a tiempo parcial.

Lo que esta claro es que el amor y sobre todo su falta son los motores que mueven el mundo. La gente hace cosas realmente extrañas por falta de cariño y si no, para prueba tenemos casos como el de la corrupción en el Museo Balenciaga Getaria motivada, supuestamente, por el chantaje emocional que un “presunto arquitecto”  realizó sobre el responsable político de la Fundacion. También es reciente el caso de la heredera de BMW que fue patateramente chantajeada por un gigolo de tres al cuarto que, para más inri, estab dirigido por el gurú de una secta.

Todos hemos hecho alguna vez una tonteria por amor, o hemos sufrido por el mismo. Pero, aunque no alivie, coincido que el amor (o su falta) es uno de los motores que mueven el Universo. El otro sería la ambición, pero de eso, ya estamos hablando mucho últimamente. Quedémonos ¡qué demonios! con esa espina  que te hace sufrir, te hace llorar e incluso (o sobre todo) te hace convertirte en un perfecto gilipollas.

Al menos hay un consuelo. El ser tonto por amor se pasa, el ser tonto a tiempo completo, no.

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post relacionado:
Marjane Satrapi, Persépolis: el sueño irani

Por el revés somos de mentira

Todas con las que me he cruzado me han dejado algo.

Son intuitivas, son empáticas, te dan la vida y te la quitan. Te suben a las partes más altas del cielo y te arrojan con la misma displicencia al más profundo de los infiernos. No conozco qué se sentirá inyectándose heroína,  pero me imagino que el placer y la caída de su abstinencia deben ser muy parecidos a los que ellas provocan.  Daría cualquier cosa por ellas, y sin duda, las mayores tontería de mi vida, las mayores locuras,  las he hecho por ellas. Lo merecían. Lo merecen. Siempre merecerán la pena (las penas).

Creadoras, artistas, madres, compañeras, sanadoras, amigas, este es el siglo de la mujer o simplemente no será.

Hoy digo lo mismo en la contraportada de un libro que se presentará  el próximo día 21 en el Consulado de Colombia en Miami. Me pilla un poco lejos y con demasiados compromisos en la agenda, pero desde aquí te lo cuento: ¡enhorabuena Marta! sólo siento no poder decírtelo a la cara.

martasepulveda

La reseña:

“Mujer fuerte” es una figura literaria denominada antonomasia. ¿Qué mujer no es fuerte y brava? ¿Qué mujer no lucha por lo suyo en un mundo diseñado para hacer todo más difícil a su género”. Marta es mujer y es fuerte, con su pluma arrebata argumentos a la espada. Nos vigila, y tolera,  a los hombres,  desde la altura olímpica de su empatía y de su llama. Y pese a todo lo que pasa; ama y habla. Por antonomasia… Marta

Jose Tomás, ¿es esto arte?

En un libro de Arthur C. Clarke, “El Fin de la Infancia”, una raza de extraterrestres llegaba a la Tierra en son de paz.  Su contacto con una civilización infinitamente  inferior que la suya, se saldaba con unas cuantas prohibiciones para los bárbaros humanos y con unas buenas dosis de tecnología y filosofía para mejorarnos. Los visitantes acababan con las guerras y con la existencia de las religiones. La única mención a nuestro país en ese libro, era el descenso de una nave en mitad de una corrida de toros para prohibir, taxativamente, “una costumbre cruel”.

Después de mucho tiempo en el que las corridas de toros han comenzado a caerse del pedestal de presunto arte para bajar al más pedestre de negocio, ha llegado José Tomás y ha revolucionado el panorama. Valor se le supone al torero que hace en cada corrida lo que debieran hacer todos los de su gremio: jugarse la vida.

Pero la operación de marketing ya esta montada. Se abren informativos y es portada en los periódicos más serios. Incluso en aquellos medios que tienen prohibido, por su libro de estilo, informar sobre el boxeo.

Sólo una voz se ha alzado contra la multitud de halagos y llamadas al arte. Antonio Muñoz Molina daba, el sábado, curiosamente en un periódico tan taurino como EL PAÍS, sus razones contra la caspa y el negocio subvencionado. Contra algo que muchos suponen que es nuestra más profunda manifestación cultural cuando viajamos por el mundo y contra lo que muchos, cada vez más, expresamos nuestro rechazo, ignorancia y perplejidad.

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Tony Soprano, piensa lo que quieras

Como todos los años, y ya va por la tercera edición, “Cartel, ingenio y fotografia” ha celebrado su concurso “Piensa lo que quieras”.  Este año el marco incomparable de la celebración, copa, pintxo, abrazos y saludos, fue el increíble palacete San Joseren en Neguri. Un lugar que, de ser sede de una familia de la rancia aristocracia vizcaína,  ha pasado a servir bodas, comuniones y fiestas canallas como la que nos regalan todos los años Chito, Vita y la compañía.

El ganador de este año, Julián Vallejo,  pensó lo que quiso (es norma de la casa) y se embolsó el jugoso premio de 2500 eurakos de vellón , con un Tony Soprano, con careta de luchador mexicano  de fiesta por Tijuana. No sabemos muy bien cuáles fueron las intenciones del autor, pero eso sí,  aseguró en su descargo que en la realización de su cartel ganador la única técnica empleada fue el dibujo a  mano y para su realización no utilizó productos tóxicos ni maltrató ningún tipo de animal, incluyendo la raza humana. Inquietante trabajo que no dejo indiferente a nadie y que nos hace reflexionar sobre dos asuntos: Seguir leyendo “Tony Soprano, piensa lo que quieras”

La Karola de Olabeaga, Jessica Llorente

Aquellos que buscan la luz siempre tienen que estar preparados para luchar con la oscuridad. Una mirada clara y optimista no siempre nos descubre lo bello, lo inmaculado, lo intachable. En el mundo existen los blancos y los negros, es muy dificil enfrentarse a los grises de la indefinición.

Me asusta que una persona como Jessika Llorente se haya atrevido a mostrarnos, con su visión de las gentes de Olabeaga, grandes partes de ella misma. Es tan joven que, al hacer ese viaje, al conseguir esas miradas, seguro que ha dejado muchos jirones de su piel en el camino.

No obstante de la valentía surgen las grandes cosas. Nadie que mire por de un objetivo dejará de verse a si mismo reflejado. Y de eso precisamente habla esta serie de retratos premiados, de la empatía, del ponerse al lado de los demás, de mostrar rostros que han sabido por un instante quitarse la máscara gracias a que han sido tratados con respeto y cariño por el artista. Un creador que ha logrado lo más complicado: mostrar la persona. Sólo, repito, me asusta una cosa, el peaje emocional que hay que pagar para conseguir esta obra. Yo no estaría dispuesto a pagarlo, pero claro, yo no soy tan valiente.

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Una voz en el desierto

Me escribe mi amigo y gran fotógrafo Fede Merino para trasladarme su emoción y su mirada sobre el pueblo saharaui. Fede ha tenido la gran suerte de compartir unos días con estas gentes generosas que regalan todo lo que tienen, que es casi nada. Unas gentes traicionadas por los sucesivos gobiernos españoles en los que confiaban. Un pueblo que ha tenido la desgracia de que bajo sus pies se encuentra una de las grandes reservas mundiales de fosfatos y que, en sus costas, haya grandes caladeros pesqueros. Los intereses geoestratégicos son, una vez más, demasiado importantes. Más, al parecer que las gentes, que los niños, que las mujeres, que con dignidad sobreviven en una de las tierras más hostiles para el ser humano.

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Estas son las palabras de Fede

Estuve en en campamento de refugiados saharauis de Dajla llevando un taller de fotografía con motivo del Festival de Cine FISAHARA.

Allí se presentó esta iniciativa que comparto y extiendo.
El objetivo es conseguir un mínimo de 500.000 firmas antes del 15 de septiembre para pedir al Gobierno español que reconozca el estatus diplomático del Frente Polisario.

Es muy fácil adherirse, entra en www.todosconelsahara.com y rellena tus datos.

Es muy importante para el pueblo Saharaui que nos ayudéis a difundir esta iniciativa, reenviad masivamente este correo para conseguir entre todos este objetivo. Todos pueden firmar.

Me traje del viaje un recuerdo imborrable de un pueblo al que se le ha robado su tierra, que vive en condiciones infrahumanas arrojado al desierto más cruel que puedas imaginar.

Unas gentes que nos ofrecieron sus jaimas y su cariño y que nos hicieron sus hermanos y confidentes desde el primer día.

Te adjunto una colección de imágenes de aquellos días.

Un abrazo

Fede Merino

www.abfoto.org

Andrés Pajares, estar enfermo no es nada gracioso

Andres PajaresHay un cómico en España que se ha vuelto loco. No está loco de amor, no es un loco gracioso, no hace locuras divertidas. Está enfermo, de una enfermedad mental grave que le hace ponerse en peligro y que hace correr graves riesgos a la gente que le rodea. Ese loco fue un gran actor. Fue un cómico muy divertido. Fue un tipo, también, con un ego del tamaño de un castillo. Ahora sólo es un enfermo digno de lástima.

Se llama Andrés Pajares.

Esa figura es carne de cañon de los programas rosas de la televisión. Cada vez que el cómico  sale a la calle hay un batallón de periodistas que le enfocan con sus cámaras, le chillan, le acosan.  Es la peor de las pesadillas de un paranoico, cuando cree que le persiguen está realmente siendo perseguido.

Curioso este país este que crea figuras para luego engullirlas en una maquinaria trituradora. Cuanto más famoso haya sido el personaje más nos regocijamos en su caída. Pongámonos en el caso de que Andrés Pajares, en lugar de una manía persecutoria y un trastorno bipolar, estuviese enfermo, por jemplo, de peste bubónica. ¿Os imagináis a los reporteros siguiendo sus pasos trémulos y gritándole “Andrés, Andrés, dinos si has entrado en la fase de la enfermedad en la que los ojos sangran y el hígado se revienta”? Sólo a un grandísimo hijo de puta se le ocurriría hacer esto y sin embargo, a este hombre enfermo, le hacen el peor de los favores acrecentando con la persecución inmisericorde su angustia y sus delirios.

La mayor parte de los seres humanos no estamos preparados para la fama. Es lo que viví  durante tres años siguiendo, como periodista de una revista de televisión, a los famosos y famosillos que intervenían en programas de variedades televisivos.

La mayor parte de ellos son hoy juguetes rotos que darían sus brazos por participar en un reality. No por el dinero, sino por la droga que es la fama, por el hecho de que te reconozcan, te saluden y puedas entrar en el pub o discoteca de moda o que te pongan en la mejor mesa del restaurante. Fui testigo de los peajes que mucho de ellos y de ellas tuvieron que pagar.  Muchas veces el sexo formaba parte de esa moneda. Así, por ejemplo, no se me olvida  la cutrez de esa noche en la que una folclórica dijo que no salía a actuar sino le llevaban a su camerino a un chaval, muy muy joven, que formaba parte del cuerpo de baile.  Se lo llevaron y actuó.

Es la fama, la que hace que muchos pierdan todo: su dignidad, su vida, su cordura…

Una sentencia para recordar a Helena Castillo Zapata

Helena Castillo ZapataMe escribe Flor. La Madre de Helena Castillo Zapata. Me cuenta que ya hay sentencia. Leo la sentencia que será recurrida por las dos partes y le contesto unas líneas. Las comparto con vosotros:

Querida Flor

Espero y deseo que la sentencia sea efectiva. Que tenga un carácter ejemplarizante.

Que haga reflexionar al homicida y evite que provoque más muertes y que otros como el, escarmentando en cabeza ajena, no comentan las mismas irresponsabilidades criminales.

Espero y deseo que para vosotros sea el comienzo de una reparación moral que, a mi, se me antoja imposible.

Espero y deseo que en un mundo mejor no exista el lugar para muertes tan injustas como la de Helena.

Pero sobre todo, lo que más deseo es que Helena pudiera estar, con vosotros, disfrutando de este bello día de primavera.

Eso ninguna sentencia jamás podrá reparar, ni ningún juez podrá juzgar.

Con todo mi afecto

dicky del hoyo

Sentencia para un conductor ebrio

Sentencia 71/08

“El juzgado de lo penal nº 9 ha dictado sentencia el pasado 21 de Febrero de 2008, contra el implicado en la muerte de HELENA CASTILLO ZAPATA, acusado de un delito de HOMICIDIO IMPRUDENTE, en concurso ideal con otro delito de LESIONES IMPRUDENTES al acompañante de la misma, ALVARO MARTÍN HERNÁNDEZ, a la pena de 2 años y 9 meses de prisión, inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, privación de derecho de conducir vehículos a motor y ciclomotores por 4 años y al pago de las costas procesales, incluídas las causadas por la acusación particular.

Se consideran hechos probados que el acusado C.T.R., conducía el 17 de abril de 2005, por la carretera M-607, sentido Madrid, bajo la influencia de bebidas alcohólicas, debido a lo cual, tenía sus facultades físicas y psíquicas de percepción y concentración disminuidas para la conducción de vehículos a motor, circulando a gran velocidad y realizando cambios continuos de carril…

En el punto Kilométrico 31,750 de la citada carretera, pretendió hacer un nuevo adelantamiento, no calculando debidamente las distancias real de separación con el vehículo que le precedía, vehículo que conducía Helena Castillo. Golpeó fuertemente la parte trasera del mismo haciendo que se saliera de la vía…

Requerido el acusado para la práctica de la prueba de alcoholemia con un etilómetro debidamente homologados marca DRAGER 7110 ARJK-0043, arrojó en la primera prueba, el resultado positivo de 1,07 miligramos de alcohol por litro de aire espirado y la segunda, 1,08.

Como consecuencia de la colisión, Helena Castillo Zapata, conductora del Renaul Clío, de 20 años de edad, sufrió un intenso politraumatismo que le causó la muerte.

Asimismo, Álvaro Martín Hernández, de 21 años de edad, el cual viajaba como ocupante sufrió traumatismo craneoencefálico, fractura esternón, fractura abierta peroné izquierdo, fractura dedos del pie izquierdo y policontusiones …

El ilustrísimo juez D. Ignacio Bigeriego González Camino ha tenido en cuenta para la determinación de la pena, el elevado índice de alcoholemia que presentaba el acusado, unido a la velocidad excesiva a que circulaba (superior a 120 Km/h) Así como las continuas maniobras de adelantamiento, lo que provocó el accidente y el fatal desenlace”.

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Esta condena ha sido recurrida por el condenado, argumentando la no homologación de los etilómetros utilizados por la Guardia Civil de tráfico, las declaraciones parciales de los Agentes de tráfico y testigo (persona que le acompañaba) y por considerar excesiva la pena impuesta. Dicha persona no ha tenido durante estos 3 años, prisión preventiva, ni le ha sido retirado, aún, el carnet de conducir.

Los padres de Helena Castillo Zapata, han recurrido la misma por considerar que los hechos son suficientemente graves como para reafirmarse en su petición inicial. El Ministerio Fiscal junto con la acusación particular (padres de Helena) han coincidido durante todo el proceso, en la acusación y en la petición máxima de 4 años de privación de libertad y 6 años de privación de derecho a conducir.