Athletic Club de Bilbao

Hay asuntos en los que la racionalidad se va directamente al cuerno. En los que influye el sentimiento, en el sentido de emoción pegada a la tierra. Asuntos, en fin, en los que tras escuchar historias legendarias de boca de tus padres, tíos, abuelos, no puedes hacer nada menos que rendirte y declararte lleno de una locura que se llama fútbol, que se llama en nuestro caso Athletic Club de Bilbao.

Estadio del Athletic Club de Bilbao, circa 1950
Estadio del Athletic Club de Bilbao, circa 1950

Desde hace dos años, los seguidores de este club estamos sufriendo un dulce tormento cada fin de semana, sabiéndonos al borde del abismo del descenso a segunda división. Para aquellos que lean estas líneas desde lejos debo decir que el Athletic para nosotros es algo más que un club de fútbol. En una sociedad convulsa muchas veces ha sido, en el pasado, la argamasa que nos ha mantenido unidos por encima de nuestras ideas o ideologías.

Un club legendario, un club señor, una afición respetada y respetuosa con el contrario. Caso único en el balompié mundial, un grupo de jugadores, todos nacidos en el País Vasco, que han demostrado que se puede competir de igual a igual contra estrellas legendarias y contra equipos con miles de millones de presupuesto anual. Un equipo que ha contado con nombres en sus filas como Pichichi, Iriondo, Iribar, Zarra, Dani… El club que siguió durante toda su vida mi aita y el que me dejó en herencia cuando se marchó a ver jugar a las estrellas en el campo de sueños de la otra vida.

ps

Reedito este post que escribí en el 2007, hoy cerca de  después de jugar (y perder)  dos finales. Da igual,  lo que escribí tiene el mismo valor en la derrota y en la victoria. El futbol como elemento de unión, como valor y no como arma arrojadiza. El modelo a seguir, con humildad y sabiendo que, aunque se pierda, siempre te levantas, a tu estilo, con estilo. Y por cierto , ese niño de la foto, hoy ya no ejerce de médico pero, en el cambio, está en la directiva que contrató a Don Marcelo Bielsa y que tantas alegrías nos ha dado este año del 2012.