La filosofía del hoyo

El proceso reproductivo se da a través de un hoyo,
Nacemos a través de un hoyo,
Respiramos a través de dos hoyos,
Comemos a través de un hoyo,
Hacemos nuestras necesidades fisiológicas a través de dos hoyos,
Olemos a través de dos hoyos,
Oímos a través de dos hoyos
Y cuando morimos nos vamos a un hoyo,
Total la vida está llena de hoyos.

leído en http://yaneselmagno.blogspot.com/p/quien-soy.html

Oh it’s such a perfect day

En ocasiones hay días perfectos…, piensa. Sí. Hay días perfectos.

Pide poco. Sol, agua, arena. Una playa.

Pide poco pero se conforma con lo que  llega. No es más rico el que más tiene. tampoco es más rico el que  corre apresurado hacia ninguna parte. Su riqueza se la ha ganado. Nadie le ha regalado nada.

La playa como metáfora de la vida. La arena que se pega en sus pies, las molestias que nos acompañan. El agua donde nada se le enfrenta. Una ola que  salpica y arrastra. Demasiado parecido a lo que cada día tiene que enfrentar, a sus pequeñas luchas.

Es sabia y sabe que esa playa, tan cercana, es un viaje. Un peregrinaje similar al de Ulises regresando a Itaca. El arenal es su casa. No ha tenido que luchar contra sirenas o Polifemo,  pero su historia, que es privada y que sólo ella conoce, es tan dura como la del soldado griego en su barca. Ha renunciado, ha elegido, ha probado y perdido y ganado.  En su viaje ha invertido más kilómetros que cualquiera. No ha necesitado irse a Sudamérica, ni se ha adentrado en los suburbios de Bombay, tampoco ha cocinado pasta en la Toscana. Ella tiene su propia Toscana. El recorrido  lo ha hecho sin moverse de un punto central. De las anclas que le rodean y dan vida.

Y ahora la viajera inmóvil paladea el momento. El sol cae. la sombras se hacen más alargadas y el mar se refleja en su cara morena. Se abandona al instante. A ese pequeño bulto, que la busca y la encuentra. Buscando su aliento y su vida. Y amamanta a su hija y por su hombro siente el paso de una mano fuerte y piensa “en ocasiones hay días perfectos”.

La desgracia de un padre bobo

Yo te entiendo cuando te aburres. Es muy triste tener 20 años y estar de vuelta de todo y de todos.

Con tu edad Baudelaire, además de trasegar ingentes cantidades de alcohol, pillar la sífilis y haber abusado de todas las drogas que encontró a mano,  había escrito poemas, estudiado Derecho y había conocido a Balzac. También, con veinte años escasos,  fue marino mercante, putero reconocido y escritor de poemas tan bellos como fatalistas y descreídos.

Con tu edad,  miles fueron arrancados de sus casas y expuestos al fuego y la metralla . Desembarcaron en Juno, Omaha o Utah y encontraron sangre, fuego y muerte. Les dijeron que, probablemente, harían historia y que salvarían a la democracia. Ellos sólo hicieron aquello que pensaron que estaba bien, muchos no regresaron.

Con tu edad, hace sólo un par de centenares de años ya  eras un adulto y, por delante, tenías una esperanza de vida no superior a los cuarenta años. Había que darse prisa. Probablemente, a tus 19,  ya tendrías  un par de hijos, tus manos estarían doloridas por las artritis, habrías perdido la mitad de tu dentadura y  tus  pocos momentos de descanso los dedicarías a engendrar nuevos hijos o a descansar hasta el siguiente amanecer.

Ahora, en este mismo planeta, quizás no muy lejos de donde vives, gente de tu edad tiene que trabajar de sol a sol. Otros son prostituidos, algunos son carne de cañón en guerras o simplemente son adoctrinados para volarse en pedazos o volar a otros.

Y tu, ¿qué has tenido? Una educación culpable y timorata. Unos padres inmaduros. Una sociedad rica y permisiva. Sois los hijos únicos, los sobrinos únicos, los únicos nietos. La generación mejor preparada (cuando desea ser educada).

No habéis tenido la suerte de pelear por vuestro dinero, de desear y no alcanzar lo deseado. De tener que compartir la ropa de vuestros hermanos mayores. Toda vuestra experiencia viene dada por sucesos programados o de segunda mano. Nadie os ha puesto límites, ni siquiera os han pegado un bofetón. Lo echaréis de menos. Ya lo estáis haciendo.

Como los perros que molestan, no es  vuestra culpa. Cuando los perros  incordian, o cagan donde les da la gana o ladran, la culpa es de los amos. En vuestro caso la gran  desgracia, básicamente,  es que tenéis  un padre bobo.

Ciudad Permutación

Tras haber sido severamente reprendido por mi último post, escribo sobre algo más sencillo e inocuo: la esencia del ser humano.

John Carter de Marte y la pricesa Dejah Toris
John Carter de Marte y la pricesa Dejah Toris

Creo que tenía diez años cuando encontré un libro en una estantería. Era de mi hermano mayor y tenía una chica en bikini en la portada junto con un individuo con una espada. Con esa imagen era imposible no caer, así que comencé a leerlo y me enganché.  Era la historia de John Carter y su amada Dejah Thoris en   “Una princesa de Marte”, escrita por Edgar Rice Burroughs un autor conocido sobre todo por su personaje de Tarzán.

No era, en sentido estricto ciencia ficción, pero abrió la puerta. Le siguieron el tío Asimov, Heinlein, Bester, K. Leguin o  Philip K. Dick,  que estás en mi cielo de lo sublime,  y un largo etcétera.

Los sf adictos somos como una pequeña secta. Rectifico, eramos una pequeña secta antes. Ahora el genero es mainstream, los autores se venden como literatura de consumo e incluso algunos son superventas. Pero leer sf sigue teniendo el regusto de lo marginal, de lo prohibido. Me gusta huir a esos mundos imperfectos, terraformar Marte, viajar en el tiempo, o encontrar universos alternativos.

Creo que la sf es un entrenamiento para enfrentarnos a los futuros que nos esperan o quizás, una especie de vacuna contra la intolerancia. Si hemos sido capaces de comprender, admirar y emocionarnos con plantas pensantes, con rocas que han adquirido conciencia o con razas humanoides de planetas lejanos. cómo no vamos a tratar de entender al extranjero que  nos visita que, tan sólo. es otro ser humano.

Uno de esos universos lo ha imaginado Greg Egan. En Ciudad Permutación se habla de la inteligencia artificial. De lo que podría ocurrir en un futuro si la capacidad de la informática consiguiera trasladar a modelos  virtuales nuestra personalidad como seres humanos. Lo que resultaría de esa traslación serían copias que vivirían en un ambiente cibernético. Que “conocerían” que son copias pero que tras la muerte del ser  que las ha generado tendrían su propia existencia. Serían seres conscientes en todos los sentidos.

Lo que nos lleva a la paradoja que trató de evitar  Descartes con su máxima racionalista del “cogito ergo sum” . Esas copias “son”,  ontológicamente hablando,   porque piensan y tienen conciencia de su ser. Las derivaciones de un universo poblado por clones de esas copias se complica hasta el infinito. Lo que, en definitiva,  nos hace plantearnos, muy en el sentido dickiano (de Philip K. Dick) si nuestras vidas, ordenadas y presuntamente reales, no son sino complicados programas de ordenador, ejecutados en un hardware biológico en un universo que es una simulación planteada por una inteligencia superior.

Pero no divaguemos más. El libro muy bien.  La dedicatoria genial, y gracias a la donante: Alicia

El día de la Marmota

Phil Connors y Rita en el Dia de la Marmota
Phil Connors y Rita en el Día de la Marmota y un ejemplo de dieta saludable

Hoy dos de febrero es el día de la Marmota. Con el tiempo esta expresión se ha incorporado a nuestro imaginario colectivo como sinónimo de una vida repetitiva. Como metáfora de la condena de, cada día, repetir las mismas rutinas, estar enfrentado a trabajos, relaciones o familias que no acaban de llenar las ansias de trascendencia de nuestras vidas.

Estas fechas, lo dicen los sicólogos, son para aquellos que habitamos en el hemisferio norte del globo, las peores. Hemos soportado un largo invierno (en nuestro caso un larguísimo invierno) y nuestro cerebro nos dice que la situación tiende a prolongarse hasta el infinito. Necesitamos luz, necesitamos sol y todo hace pensar que, por lo menos durante otro mes seguiremos sumergidos en la oscuridad.

Por eso, la película que dirigió en 1993 Harold Ramis,  y que aquí se llamó “Atrapado en el Tiempo” nos sirve de ejemplo para confiar en que los “días de la Marmota” acabarán por terminarse  y que, después del Invierno,  llegará la primavera.

En la película,  un atormentado y ególatra “hombre del tiempo” se ve obligado a repetir una y otra vez lo que para él es el sinónimo de día imperfecto. Una jornada con los paletos de Punxsutawney para narrar la salida de Phil la Marmota que predice las semanas que restan de invierno. Phil Connors, el hombre del tiempo es un hombre amargado, mal compañero, peor persona. Una “prima donna” como muchas de las que hemos visto aquellos que hemos trabajado en televisión. En su castigo, que es la repetición de lo que , para él, es un día anodino,  nos encontramos con ecos del Mito de Sísifo. Cuando el periodista se enfrenta a la situación se plantea diversas estrategias. En primer lugar lo ve como una oprtunidad y hace todo lo prohibido y extravagante;  lo que haría, sin duda, cualquier persona amoral  sin miedo al futuro o al castigo. Luego lo ve como una condena:  el aburrimiento, el vacío existencial  y la soledad hacen que intente suicidarse en numerosas ocasiones. Y por fin descubre la oportunidad que hay en su situación ydecide mejorar como persona. Aprende idiomas, piano, escultura, adquiere cultura, se conviere en un doctor autodidacto y, sobre todo gana en comprensión, empatía y humanidad. En esa actitud  encontará la llave para huir de su castigo.

La moraleja de la película es obvia. Cuanto más nos concentramos en ser felices sin contar con los demás,  más pequeño es nuestro mundo. Aunque sea por puro egoísmo debemos plantear nuestra vida como un regalo y un servicio. Porque todo lo demás empobrecerá lo que nos rodea y nos hará, consecuentemente, más infelices.

Acabará el Invierno, no hay duda de ello. Y si no acaba siempre podremos hacer lo que dice un proverbio Maorí: mira al sol y las sombras siempre estarán detrás de ti.

Cómo escribir una felicitación de Navidad

Nos pide un cliente que le escribamos una felicitación de Navidad genérica. Uno de esos parrafitos en los que se desea lo mejor a todo el mundo en general. Creo que, como dirían mis compañeros del grupo: la agencia de publicidad Rúbrica, el target es demasiado amplio.

Lo primero que me parece que debiera hacerse es   personalizar mínimamente la felicitación . Cada unos de los destinatarios tendría que  reconocer el mínimo esfuerzo que ha supuesto pensar  en esa persona concreta.

Tampoco es muy apropiado  para desear buenos deseos con los textos  que otros hayan creado.  Sabemos que nunca, por mucho que lo intentemos, podremos llegar a escribir como Cormac McCarthy. Pero nuestra escritura será nuestra,  para lo bueno y lo malo. Será nuestra voz y no el eco de otras voces. Si se usan esas frases  empaquetadas no estaría mal hacer una reflexión sobre lo que nos impulsó a usar esa frase concreta.

Robert falcon Scott

Y una tercera y última pista que no es de obligado cumplimiento. Ya que nos vamos a meter en un  terreno que normalmente no pisamos, que es el de los sentimientos, creo que lo mejor sería mostrar nuestras sensibilidades aunque sea de manera somera. Hablar de nuestra visión de la vida, hacer una reflexión sobre lo que ocurre y lo que pensamos , cre que  será algo más cálido que una frase tomada de un libro,  por más que, quien la haya escrito,  sea un buen juntador de palabras.

Y dicho esto,  este es el texto que dedicaba a una amiga. Ya se que me contradigo,  porque al ponerl0 en blog, os lo envío a  todos,  pero sabed que también pensaba en vosotros cuando escribí esto….

La fotografía recoge  a mi bota acompañando a su dueño haciendo un trekking hace un mes en los Picos de Europa. La acompaña una frase de Scott que, como sabrás, fue el segundo hombre que llegó al Polo Sur y se dejó la vida en el camino de vuelta. Siempre me ha gustado la estética del perdedor, del segundo. Un poco por llevar la contraria a nuestra sociedad que sólo valora al primero.

Yo creo que somos necesarios los segundos y los terceros (y hasta los cuartos, quintos y sextos …)  para hacer que esto funcione. En tiempos de crisis es cuando más necesarios vamos a ser los seres humanos que, de manera anónima y silenciosa, hacemos que los mecanismos funcionen, que la rueda siga girando, que demos un paso más en el camino de la vida.

Porque, como dijo Scott: “cada hombre haciendo su ruta es un tesoro”.

Juan Carlos Eguillor, Cartel Aste Nagusia de Bilbao 1978

Ser Vasco

Estos días (mayo 2008) ha existido cierta polémica entre blogueros vascos relacionados con el ambiente artístico, sobre la obra de Juan Carlos Eguillor. Se han cruzado opiniones para todos los gustos sobre su evolución artística y la vigencia de su obra. Recuerdo con cariño a personajes míticos como Mari Aguirre o Miss Martiartu, o a ese cártel de la primera Aste Nagusia, la de  de 1978 , que se ha convertido  en un icono . Mi memoria conserva divertidas ironías como esta viñeta que  acompaña al post. No tengo certeza de su fecha de publicación,  pero creo que será aproximadamente de finales de los años 80.

 

Juan Carlos Eguillor, Cartel Aste Nagusia de Bilbao 1978
Juan Carlos Eguillor, Cartel Aste Nagusia de Bilbao 1978

Y es que creo que a los vascos nos falta una mirada descreída sobre el hecho diferencial. Quizás debiéramos pensar que no somos tan diferentes a un sueco o un chipriota. Que tenemos los mismos problemas a la hora de pagar una hipoteca, que vemos la misma película de Hollywood o comemos las mismas hamburguesas del Burger King. Quizás sea el momento de dejar de hacernos tantas preguntas y empezar a tamizar con humor destroyer nuestra realidad para dejar de vernos desde tan cerca de nuestros ombligos. Y es que, salvo las veces que algunos descerebrados nos dan miedo, el resto, hasta nosotros mismos con nuestra pompa y circunstancia,  podemos provocar  un poco de risa.

Transcripción de la viñeta:

– A ustedes se les acusa de convertir el ser vasco en una visión partidista del hecho …mmm… ontológico

– En términos menos intelectuales ¿Qué es ser vasco para ustedes?

– Vasco es todo aquel que es buen vasco…

-¡Te compro la idea!

Actualización: hoy, 23 de abril  de 2011 cuentan los periódicos que Juan Carlos ha fallecido.

Gracias por tu obra, formas parte de la  memoria sentimental de este pequeño país.

Elogio de la Melancolía

“El peor enemigo de nuestra felicidad es la imagen de la felicidad que nos venden”.

No recuerdo donde leí este comentario y siento no poder citar a su autor, pero no puedo estar más de acuerdo. Vivimos en una sociedad profundamente infeliz porque la fachada que hay que proyectar a los demás, siempre e ineludiblemente, es la del éxito. Somos una sociedad adolescente en la que, frente a valores como la inteligencia, o la urbanidad se vende (nos venden) valores como la juventud o una rebeldía de salón. Y, atención, brothers & sisters, hace algún tiempo descubrí que uno sólo es joven durante unos escasos diez años de la vida. Eso sí, muchos se aferran a una perpetua adolescencia mental. El resto de nuestras existencias, según nos cuentan nuestros queridos publicistas, debiéramos estar condenados a la fustración y a la amargura. Somos infelices porque podemos pensar en serlo. Las sociedades más felices son curiosamente las más pobres. Como muy bien decía el doctor Corbalán nadie en un poblado de África tiene tiempo para pensar en su felicidad. Tienen bastante con planear cómo conseguirán dar de comer a sus hijos cada día.

Así que yo, blanco, occidental, y habitante de una de las regiones más ricas del planeta reivindico el poder de la melancolía, una melancolía inconformista y pesimista. Una melancolía irónica y descreída. Un risa ante lo inevitable, un luchar contra lo que sabes de antemano que te va a derrotar porque, sólo con el fracaso se aprecian los éxitos. Dice, en un poema, el poeta venezolano Rafael Cadenas que “el éxito es el fracaso asumido, y el éxito no asumido es el fracaso”.

La suerte de este trabajo de periodista que, testarudamente, decidí para mi vida cuando sólo tenía cuatro años, es la de encontrarte con personas tan inteligentes, irónicas y divertidas como el filósofo y hermeneuta Andrés Ortiz-Osés. Grabar sus palabras y transmitirlas para que otros las aprovechen. Compartir el conocimiento como se comparte con los amigos un buen vino. Os dejo con su reflexión sobre la melancolía. Yo, ni aunque viviera mil años, podría decir algo que fuera, tan sólo, la mitad de lúcido.

Si queréis contemplar toda su charla podéis hacerlo en el canal Forum de www.deusto.tv.

Leo Bassi, La revelación: una guía de uso y disfrute para el ateo

Leo Bassi, la revelaciónCuando decides ir a ver “La Revelación” de Leo Bassi te tienes que enfrentar a una larga serie de dificultades. No hablo de que se te intente impedir físicamente entrar en el local del teatro, que pasó y que, afortunadamente, ya parece ser un asunto olvidado. La dificultad de la que hablo es que tu compañía, con la memoria de las escatológicas intervenciones de Bassi en “Cronicas Marcianas” se arrugue y piense que el cómico va a organizar una perfomance similar a la que nos suele regalar “La Fura dels Baus”. Para intentar convencer (porque yo ya estaba convencido) a mi acompañante de que esta era una obra del teatro al uso (bueno, más o menos) busqué en Internet descripciones de la función. Encontré algunas pero ninguna en profundidad, tal es así que casi me quedo sin argumentos para arrastrar a la indecisa.

Este escrito se ha realizado para animar a los que estén dudando si acudir a ver esa obra de teatro. “La Revelación” es un ejercicio de magnífico trabajo actoral, un texto muy meditado y un conjunto artístico que emociona, hace reír y pensar. Ah! y por cierto para los que teman el contacto, Leo, esta vez se mantiene en el escenario.

La obra: los primeros nueve minutos, los que le costaron más de un disgusto al cómico, son los de un Bassi transformado en Benedicto XVI. El presunto Papa pide perdón por los abusos de la Iglesia, por evitar el uso del preservativo y fomentar el SIDA, por estar con el bando equivocado en la Guerra Civil. El sosias de Benedicto termina bailando rap al ritmo de una música urbana para animar a los jóvenes a sumarse a una liturgia caduca y reparte condones a una divertida audiencia.

Posteriormente llega el monólogo de un falso mormón. Leo explica como fue su llegada a la Biblia y empieza a contar las, muchas cosas, que no entiende. Cómo, que desde el libro del Génesis Dios desprecia a la mujer y a la naturaleza. Cómo en el libro del Éxodo el propio Dios patrocina el primer acto terrorista de la historia al fomentar la matanza de Jericó por el pueblo elegido. Cómo los Estados Unidos han basado sus guerras actuales en el Dios de la Biblia. Cómo el mensaje pacifista de Jesús ha sido traicionado por aquellos que se dicen sus seguidores.

El espectáculo acaba de una forma poética, con una llamada al respeto de la naturaleza, con la llamada al racionalismo y al humanismo como verdaderas filosofías de vida, algo que las religiones monoteístas ya han olvidado. El texto de la obra se ha convertido también en un libro divertido, editado por Barataria, en el que se habla de la trayectoria de este espectáculo y también se profundiza en asuntos que en el escenario quedan sólo apuntados. Os recomiendo acudir al teatro y ver la obra. También os recomiendo comprar el libro. Eso sí, no tratéis de hacerlo en El Corte Inglés, allí Leo nos contó que no se vende para “no ofender a sus clientes católicos”.

Miguel de Unamuno poeta. El día que Bilbao dedica a su recuerdo

Unamuno poeta del almaTodos los 28 de septiembre. en Bilbao. se conmemora el día de Miguel Unamuno. Este pensador, filósofo, novelista y poeta fue una de las referencias intelectuales de su época y, todavía hoy, sigue siendo uno de los pensadores más citados y con mayor influencia. Dotado de una personalidad contradictoria hizo de la constante duda el motor de su vida y de su obra. Cuando estalló la Guerra Civil española era rector de la Universidad de Salamanca, rodeado de los campos castellanos que tanto bien hicieron a su espíritu. En los primeros tiempos de la revuelta fascista Miguel saludó esa insurrección porque creyó que iba a suponer una regeneración de la República a la que, consideraba corrupta y agotada. Más adelante, y tras ser utilizado propagandísticamente por los insurrectos a nivel internacional, se convirtió en un paria a los ojos de los intelectuales españoles y extranjeros que habían confiado en su pensamiento. Horrorizado, Miguel descubrió como aquellos a los que había apoyado se convirtieron en unos monstruos carniceros que ejecutaban incluso a sus buenos amigos por los que intercedió sin descanso.

Su última aparición pública, derrotado físicamente y síquicamente fue en la Universidad en el día de la Raza. Allí, uno de los profesores intervinientes, lanzó un discurso sobre las antiespañas. Miguel antes del acto expresó su intención de no hablar “porque me conozco”y resignado se hallaba al borde del agotamiento. No obstante, las palabras  le indignaron, durante la intervención había tomado notas en el dorso de una carte en la que la mujer de un pastor protestante  le pedía que intercediera antes las autoridades para evitar el fusilamiento de ese amigo,   y  ya no pudo evitar estallar y a voz en grito decir a la audiencia: “Se ha hablado aquí de guerra internacional en defensa de la civilización cristiana; yo mismo lo hice otras veces, Pero, no, la nuestra es solo una guerra incivil (…) Vencer no es convencer, y hay que convencer, sobre todo, y no puede convencer el odio que no deja lugar para la compasión (…) Se ha hablado también de catalanes y vascos, llamándolos anti-España; pues bien, con la misma razón pueden ellos decir otro tanto. Y aquí esta el señor obispo, catalán, para enseñaros la doctrina cristiana que no queréis conocer, y yo, que soy vasco, llevo toda mi vida enseñándoos la lengua española, que no sabéis…

En ese punto, el general de la Legión Millan Astray empezó a gritar: “¿Puedo hablar? ¿Puedo hablar?” Su escolta presentó armas y alguien del público gritó: “¡Viva la muerte!” Entonces Millán gritó: “¡Cataluña y el País Vasco, el País Vasco y Cataluña, son dos cánceres en el cuerpo de la nación! ¡El fascismo, remedio de España, viene a exterminarlos, cortando en la carne viva y sana como un frío bisturí!” en ese momento el militar perdió el aliento y no pudo seguir hablando. En la sala se oían gritos de “¡Viva España!”.En la sala hubo un silencio sepulcral, parecía que aquello no podía seguir, pero el anciano Unamuno, sacando fuerzas de donde no había exclamó: “Acabo de oír el grito necrófilo de “¡Viva la muerte!”. Esto me suena lo mismo que “¡Muera la vida!”. Y yo, que he pasado toda la vida creando paradojas que provocaron el enojo de quienes no las comprendieron, he de deciros, con autoridad en la materia, que esta ridícula paradoja que me parece repelente. Puesto que fue proclamada en homenaje al último orador, entiendo que fue dirigida a él, si bien de una forma excesiva y tortuosa, como testimonio de que el mismo es un símbolo de la muerte. ¡Y otra cosa! El general Millán Astray es un inválido. No es preciso decirlo en un tono mas bajo. Es un inválido de guerra. También lo fue Cervantes. Pero los extremos no sirven como norma. Desgraciadamente hay hoy en día demasiados inválidos, Y pronto habrá más si Dios no nos ayuda. Me duele pensar que el general Millán Astray pueda dictar las normas de psicología de las masas. Un inválido que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes, que era un hombre, no un superhombre, viril y completo a pesar de sus mutilaciones, un inválido, como dije, que carezca de esa superioridad de espíritu, suele sentirse aliviado viendo como aumenta el numero de mutilados alrededor de él (…) El general Millán Astray quisiera crear una España nueva, creación negativa sin duda, según su propia imagen. Y por ello desearía una España mutilada…”

Furioso, Millán grito: “¡Muera la inteligencia!” A lo que el poeta José Maria Pemán, afecto al régimen faccioso, intercedió diciendo: “¡No! ¡Viva la inteligencia! ¡Mueran los malos intelectuales!” Unamuno ya era ingobernable, todo le daba igual, contemplaba su final físico con un desprecio rayano en la temeridad y, para acabar dijo: “¡Éste es el templo de la inteligencia! ¡Y yo soy su supremo sacerdote! Vosotros estáis profanando su sagrado recinto. Yo siempre he sido , diga lo que diga el proverbio, un profeta en mi propio país. Venceréis, pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir, y para persuadir necesitáis algo que os falta: razón y derecho en la lucha. Me parece inútil pediros que penséis en España”. Millán estaba rojo de furia pero, pensando en las consecuencias, se contuvo y, señalando a Carmen Polo, la esposa de Franco, ordenarle: “¡Coja el brazo de la señora!”, cosa que Unamuno hizo, evitando así que fuera linchado en su misma Universidad. Días después, Unamuno moría. Su canto del cisne le redimió frente a todos aquellos intelectuales progresistas que en los meses anteriores habían dudado de su integridad.

Hoy, al Unamuno que celebramos en esta fecha es al Miguel poeta, y se conmemora su figura poética con una conferencia, en la biblioteca de Bidebarrieta a las 19:30, de Ricardo Senabre, Catedrático de literatura de la Universidad de Salamanca. La presentación la realiza Jose Antonio Ereño Altuna, Catedrático de Historia de la Universidad de Deusto, escritor y estudioso de la figura de Miguel de Unamuno. Como os decía Unamuno siempre dudó, pero esa duda era también un anhelo profundo de creer. En esta pequeña poesía está condensada toda su figura contradictoria.

La oración del ateo

Oye mi ruego Tú, Dios que no existes,
y en tu nada recoge estas mis quejas,
Tú que a los pobres hombres nunca dejas
sin consuelo de engaño. No resistes

a nuestro ruego y nuestro anhelo vistes.
Cuando Tú de mi mente más te alejas,
más recuerdo las plácidas consejas
con que mi ama endulzóme noches tristes.

¡Qué grande eres, mi Dios! Eres tan grande
que no eres sino Idea; es muy angosta
la realidad por mucho que se expande

para abarcarte. Sufro yo a tu costa,
Dios no existente, pues si Tú existieras
existiría yo también de veras.

Francesco Tonucci, La Ciudad de los Niños

Francesco TonucciLa semana que viene estaré en Roma preparando la intervención de Francesco Tonucci en un Congreso sobre educación vial en el que vamos a colaborar. La verdad es que no conozco a Francesco pero me he documentado en Internet y todo lo que dice este hombre tiene una coherencia extraordinaria.

Francesco Tonucci nació en Fano, Italia, en 1941. Se diplomó como profesor en 1958 y, en 1963, se graduó en Pedagogía, en la Universidad Católica de Milan. A los 28 años recibió su primera distinción en ese campo y comenzó a satirizar la realidad de la escuela a través del seudónimo “Frato”. Como Frato dibuja unas preciosas historietas en las que el niño y la educación suelen ser los protagonistas.

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“Somos la generación que está gastando la herencia de sus hijos”

el vídeo completo de la entrevista

Francesco comenzo su andadura profesional maestro de escuela primaria y, en 1966, se convirtió en investigador en el Instituto Psicológico del Consejo Nacional de Investigación, del que -en 1982- presidió el Departamento de Psicopedagogía, que lleva adelante el programa de educación ambiental, cuyo objetivo es crear una base de datos para y por los niños.

En 1991 desarrolló en su pueblo natal el proyecto de Ciudad de los Niños, considerado una nueva forma de concebir la ciudad, con los niños como punto de referencia. El proyecto fue más que exitoso, extendiéndose a diversos puntos del mundo. Es ese proyecto el que nos interesa documentar y para eso le visito. La ciudad de los niños tiene entre sus objetivos calmar el tráfico en las ciudades y hacer posible lo que ahora es una utopía: que los niños vayan solos a la escuela o que puedan jugar en las calles libremente sin miedo a ser atropellados.

Os dejo una entrevista que a Francesco le hicieron en EL PAIS y que ilustra su punto de vista sobre el problema del tráfico y los niños y tambien con una viñeta en la que su alter ego, Frato, ironiza sobre los educadores… Seguir leyendo “Francesco Tonucci, La Ciudad de los Niños”

Sign O’The Times, Prince (el signo de los tiempos)

Hablaba ayer de uno de mis vídeos favoritos el Sign O’The Times de Prince. Cuando lo recordaba me venía a la cabeza una construcción audiovisual similar a la de Todo el mundo es libre (de usar protector solar) de Baz Luhrmann de la que ya hice un comentario y una reedición del vídeo en este blog. Pero como la memoria es asaz traicionera, me dispuse a verlo de nuevo en los inevitables youtube o googlevideo. Mi sorpresa ha sido que ese video es, casi inencontrable en la web. En todos los lugares que alguna vez estuvo albergado se encuentra con la etiqueta de “eliminado debido a que no cumple los términos del servicio”. Eso me hace pensar que la larga mano de la, propietaria de los derechos (Warner) ha movido muchos hilos para que este y otros clips musicales de Prince no estén en la web.

Entonces ha empezado a funcionar mi cabezonería y aquí os resumo un proceso de dos horas que ha acabado con el clip subido a youtube (con otra descripción y en otra cuenta creada con otro correo, no me vayan a borrar la cuenta con la que habitualmente pongo mis videos en el blog)

He encontrado el vídeo en una web holandesa que hace un stream en un formato irreconocible. He ido a la carpeta de caché que genera el navegador Firefox (a qué esperas a usarlo, es mucho mejor que el Explorer!) en el ordenador y he elegido el único archivo sin extensión que, por tamaño, podría ser el video. Le he empezado a otorgar extensiones a voleo empezando por avi, flv (flash video) o wmv. Nada que hacer, ninguna funcionaba. Luego le he dejado la extensión avi y lo he abierto con el VLC player (gratuito) que es un reproductor que puede con, casi, todo. Lo ha abierto pero sin la pista de sonido. He capturado el sonido con el software Goldwave (gratuito) y con el VLC player he volcado el video de extensión anonima a formato wmv (windows media player). Con el programa windows movie maker he unido vídeo y audio y voilá ha funcionado. Y entonces sólo me ha quedado subirlo a la nueva cuenta y empezar a disfrutar de uno de los grandes clips de siempre.

Sign “O” the Times” es el single del doble álbum de Prince del mismo nombre publicado en 1987. Esta canción la compuso Prince en un sólo domingo. El confesó en una entrevista que esos días le suelen salir sus canciones más introspectivas. Rolling Stone valoró “Sign “O” the Times” como la 299 en su lista de las 500 mejores canciones de siempre.

Esta canción es notablemente más triste que la mayoría de los temas de Prince. En ella se habla de problemas sociales como el SIDA, la violencia de las Bandas, los desastres naturales, la pobreza, las drogas, el entonces gran escándalo político en los USA del Iran-Contra, o la catástrofe del transbordador Challenger. Me gustaría traducir la letra pero esa es una labor delicada por que tiene muchos modismos y slang y porque Prince tiene también sus códigos lingüísticos propios. Lo dejo para otra ocasión, cuando tenga un poco más de tiempo, y ahora os dejo con la letra en inglés. Seguir leyendo “Sign O’The Times, Prince (el signo de los tiempos)”