No es un indulto, es un insulto

Hechos probados:

Un señor muy, muy, muy borracho decide conducir su automóvil: Los expertos dicen que con su  nivel de 2,49 gramos de alcohol en sangre (el límite es de 0,5) lo extraño es que no caiga desplomado inconsciente.

Es una lástima pero no se desmaya. Su pequeño cerebro reptil, ajeno a la razón, la lógica y a la humanidad hace que tome la peor de las decisiones: decide conducir su Nissan Almera.

Este individuo circula a 140 kilómetros por hora en una carretera comarcal con límite de 70. Hace eses, derrapa, se salta señales;  es la una menos diez de la madrugada. Y de  improviso en una curva de izquierdas y con cambio de rasante invade el carril contrario y embiste de manera brutal a un vehículo de una familia que, respetando las normas, circula hacia su hogar tras una reunión familiar.

Consecuencias (habla Josetxo, una de las víctimas):

“Tras la colisión mi suegro falleció poco después, nuestra hija de cuatro años, sufrió un traumatismo craneoencefálico muy grave que hizo temer por su vida, pasando 8 días inconsciente en la UVI, otros 12 días consciente, recuperando poco a poco el habla, motricidad y 7 días en planta; mi suegra ingresó grave en la UVI, con politraumatismos, fémur roto, brazos rotos, ha teniendo dos estancias en la UVI, y dos intervenciones quirúrgicas; mi mujer  sufrió  fractura de cabeza de fémur y fémur; yo, por mi  parte, tengo polialtralgia ósea y muscular…”

Hechos probados:

En el asfalto queda un cadáver y una familia rota. Los que han sobrevivido quieren lo imposible: que los muertos vivan, que los heridos curen sus secuelas físicas y síquicas. Pero eso no puede ocurrir.  Ya que no se puede lo imposible, la familia pide, como poco, lo justo. La Justicia y la reparación. Una petición sincera de disculpas del homicida, cierta empatía con los que sufren por parte del criminal que tanto daño les ha hecho. Cuando creen que nada puede ser más malo, sucede lo peor. 

Humillación de las víctimas: 

El criminal y sus abogados deciden que en este país, matar borracho en la carretera puede (y suele) salir gratis o casi. Así que se aplican a conseguir que así sea. Dilaciones, trampas legales, mentiras y ocultación de pruebas. Desprecio a las víctimas. Un Horror. Un calvario.

Lo inmoral, lo amoral y lo criminal todo unido en un cóctel siniestro. Cuando llega el juicio, muy tarde, la familia tiene que oír como el sujeto dice a la jueza que “no entiendo porque tengo  que estar aquí ya que lo paga todo el seguro”.

Eso es lo que ese tipo entiende por reparación y perdón, por culpa y por castigo. Pagar las costas y los daños y ya está todo arreglado. Puede seguir con su vida.

Y no es eso. No ha roto una cafetera ni ha estropeado un grifo. Ha matado personas y destrozado vidas. Y no lo ha hecho por accidente sino por negligencia criminal. Y no entera, ni quiere enterarse, ni se enterará, salvo que la pena sea ejemplar y tenga tiempo para pensar en un sitio tranquilo. Para que no se vaya de rositas y a otra cosa. Debe saber lo que ha hecho y sus consecuencias. Es un criminal, un delincuente que no ha mostrado una pizca de empatía con las personas cuyas vidas ha tirado por el desagüe.

 Hechos:

Joaquín B. es condenado a tres años, en sentencia firme. La familia suspira con alivio. Tres años no son nada comparados con sus vidas, pero al menos entienden que, ya que no les ha pedido perdón, ni ha entendido nada de lo que ha hecho, ni les ha puesto fácil conseguir la reparación,lo justo es que lo pague. Confían en las virtudes pedagógicas de esa, muy limitada, estancia en prisión. Lo repiten, no quieren venganza, sólo reparación.

La última broma macabra:

Joaquín B. ahora ha pedido el indulto. No quiere pisar ni un solo día la cárcel. Y la familia herida llora de impotencia. Quieren impedir que ese indulto se materialice. Es la última broma macabra, la última herida, la última muerte para el fallecido. Piden tu apoyo, porque ahora  parece que los indultos a los homicidas viales se han puesto de moda. Porque parafraseando a Budd, “esa familia se merece justicia y el criminal se merece pasar una temporada en la cárcel”.

Que así sea.

SI CREES QUE ESTE INDULTO ES INJUSTO TE ESTAREMOS MUY AGRADECIDOS SI FIRMAS LA PETICIÓN EN CHANGE.ORG

Al Excmo Ministro de Justicia del Gobierno De España: No al Indulto en la causa 375/2012 de la APG

http://www.change.org/es/peticiones/al-excmo-ministro-de-justicia-del-gobierno-de-espa%C3%B1a-no-al-indulto-en-la-causa-375-2012-de-la-apg?

ps

 

Y si quieres más información sobre este asunto mándame un correo a dicky@delhoyo.com

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7 pensamientos en “No es un indulto, es un insulto

    • Hola Nil

      La familia ha decidido no contar el nombre del homicida porque, al contrario que él, tiene todavía una pizca de corazón. Por eso y porque, como está la justicia de este país, temen que quizás a él le indulten y a ellos les caiga una demanda por intromisión en el “honor” del tipo.

      Gracias por tu interés y el de todos los que estáis comentando esta noticia.

  1. En fútbol lo dijo un personaje ya fallecido, todo esta corrupto. pues debería haberlo hecho extensible a otras facetas de la vida, y tenía que callar por lo que hizo en época franquista, si si el señor gil y gil….pues ese tal y tal es una vergüenza hoy en dia. ya lo dijo tarantino en una de sus películas. MALDITOS BASTARDOS.

  2. ¡Cread una petición en Change.org para recoger firmas y difundidlo por Facebook y todo lo que se os ocurra! Tendréis todas esas firmas en pocos días si lo hacéis bien. Ánimo.

  3. Pingback: No es un indulto, es un insulto

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