Esa gilipollez de la hora del planeta

Pues sí. El sábado estaba en casa y a las ocho y media fui al cuadro de luces de la casa y pluff desconecté mi domicilio de Iberdrola. Me imagino que unos cuantos  miles de “llamadnos ingenuos, llamadnos románticos, llamadnos ecologistas de salón (nunca mejor dicho)” hicimos lo propio.

Confieso que la cosa tenía truco. Mi netbook seguía con batería y un wifi solidario captado de algún vecino me permitió seguir conectado al mundo y vigilar las reacciones de la gente en twitter . Y mientras con la inestimable ayuda de unas velas, todo muy chill-out, escuchaba spotify  y leía twits que decían: “esto es marketing, una tontería, yo no pienso hacerlo, etc”. Un coro de voces se elevó señalando la iniciativa como algo sin interés. Un invento manipulado por el buenismo imperante o una kermesse directamente aborrecible por ser un detergente para las conciencias.

De acuerdo, pensé, siempre es mejor y más efectivo no hacer nada que hacer un poco. Está claro que el cinismo consigue elevarnos hasta cuotas de bienestar moral interior muy elevadas. Así que con permiso de las piedras, asumiré mis causas con sonrojo pero sin desmayo.

Al día siguiente coincidía con muchas de esas personas en lo real y tuvimos tiempo de comentar la jugada. Lo que me sorprendió  de esa charla es que algunos aseguraban que un puñado de acciones individuales no pueden cambiar una tendencia social. No asumían  tampoco que la sociedad se forma por sus acciones u omisiones.

Vecinos que jamás cambiarían su automóvil por el transporte público; familiares que aseveran que el emigrante recibe demasiadas ayudas mientras ellos cobran en negro y sin declarar el IVA de sus trabajos. Son los que creen que nada de lo que ellos hacen influirá en el resto de sus semejantes,  o en su país, o en el planeta. Los mismos que, curiosamente, tienen una fe inamovible en lo que hacen sus dirigentes.

Están firmemente convencidos de que la culpa de todo lo malo de la sociedad es de quienes la  dirigen. Y, en estas me acuerdo del estudio “La cultura de la corrupción” escrito por Fernando Gil Villa. Comentaba este profesor que “una sociedad corrupta y sin valores es la que genera políticos corruptos“. La política o los políticos suelen ser un fiel reflejo de la sociedad que los sustenta. Por lo tanto somos nosotros, la infantería, los que debemos armarnos de razones morales para luego exigir lo mismo a los que nos gobiernan.  Hablando de estos temas siempre me acuerdo de la reflexión de Alberto Ortiz de Zárate:no odies al gobierno, se el gobierno“.

Y de momento sigo pagando mis facturas con IVA y apagando las luces. Llamadme loco e insensato… pero lo seguiré haciendo. No por lavar mi conciencia sino porque creo que es lo justo.

Anuncios

5 pensamientos en “Esa gilipollez de la hora del planeta

  1. Lo de apagar la luz es una excusa como otra cualquiera para que la gente aunque sea piense un momento sobre el tema. Trabajando poco a poco en las conciencias al menos rebajamos la sensación de impunidad. Pasito a pasito, Dicky.

  2. Excelente lo que dices. Yo he de decir que pequé. Esto es, pudo (como siempre o casi siempre) más un interes nimio ( incluso despreciable para muchos) que el apagar las luces de mi casa. Le dí “mil excusas” a mi mujer, que estaba “en ello”, indicando que no estaba establecido cuando debia ser la hora de la desconexión ya que si vivías en Australia ya lo habrian hecho, o tal vez no, o si vivias en Norteamerica…en fin excusas:¿para qué? pues para ver el Masters de Miami en la tele. Asi que ella quedó medio convencida ( es cierto que cuando comentamos algo de ello, ella estaba viendo una de sus series favoritas del “Cosmopolitan TV”), en fin, entre una cosa y otra, he llegado a lo que has escrito, y ahora que me doy cuenta, al final, no hicimos nada de lo que nos habiamos propuesto (apagar la luz una hora).
    El 18 nos vamos a Marruecos ( no conozco Marruecos si otros paises de la zona del Magreb), vino ayer a casa un amigo mío que había venido el domingo ( habia estado veinticinco años atrás): nos comentó de todo, pero huno algo que él comentó como algo que le habia impactado: no sé en que o donde estaba ( que ciudad) pero estando por una callejuela, se le acercó un hombre joven y le dijo si querian ayuda. Mi amigo que iba con su compañera le dijo que no. la conversación devino en informal y poco tensa. En un momento dado el marroqui mirando a ninguna parte dijo: “…es que nosotros a veces nos comportamos de una forma un poco incómoda para uds. porque estamos intentando ganar un trocito de pan para llevarnos a nuetras bocas y la de los nuestros”. Por supuesto mi amigo me ha dicho que si aqui “tenemos crisis” alli es espeluznante la situación.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s