El toro de la Vega, la tradición y Arthur C. Clarke

Como cada año unos valientes han dejado correr a un toro, azuzado por lanzas, por los bellos campos de Tordesillas. El toro ha sido alanceado tras haber sufrido interminables minutos de angustia,  perseguido y acosado por una multitud.  Ciego y exhausto sin lugar para huir, preso del pánico. Es la tradición.

El Toro de la Vega y la Tradición

El Toro de la Vega y la Tradición- El Jueves

La tradición marca que un ser vivo  ha de sufrir para que se divierta un pueblo. “Sin raíz, nada” dice el sitio web de la Fundación del Patronato del Toro de la Vega.  Curiosa raíz esta que da un árbol tan deforme y podrido. ¡Cuántos crímenes y desmanes se toleran en nombre de la sacrosanta tradición!.

Al toro se le clava una lanza en los pulmones para que se ahogue lentamente y cuando cae en tierra, un valiente, el más bravo de todos sus perseguidores le introduce esa lanza por la testuz y acaba con su vida. El premio para el matador son los testículos del toro. Como se sabe aquí, en nuestro país, todo se soluciona a base de cojones.

Pobre Tordesillas, un lugar tan bello, con unas gentes, en su gran mayoría, tan amables y serenas. Este pueblo y estas gentes  no merecen ser prisioneros de un acto que les salpica con vergüenza y oprobio y  les hace equipararse a nuestros antepasados, esos monos asesinos que, por tradición, mataban con garrotas y se comían a  sus competidores.

No les deseo ningún mal a aquellas personas atrapadas por el orgullo corporativo y aldeano de la defensa de la tradición. Si acaso, como hace mucho tiempo escribió el gran Arthur C. Clarke en su novela el “Fin de la Infancia” no estaría demasiado mal  que, por un sólo y breve  momento,  sufrieran  aquello que,  por tradición, hacen experimentar  a otro ser vivo:

El Toro de la Vega en los Medios

“Los matadores habían ocupado ya sus lugares y el toro había entrado resoplando en la arena. Los caballos con los hocicos dilatados por el terror trastabillaban por la arena deslumbrados  por el sol mientras que los picadores trataban de que se enfrentaran al enemigo. Se dio el primer puyazo – se produjo el primer contacto – y en ese momento se escuchó un ruido que hasta entonces jamás se había oído en la Tierra.

Eran las voces de diez mil personas que gritaban de dolor ante la misma herida. Diez mil personas que al recobrarse de la sorpresa, la agonía  y la conmoción que supuso el sentir su columna vertebral horadada por un vara afilada de metal descubrieron que estaban ilesos. Pero ese momento fue el fin de esa corrida de toros y, en realidad, de todos los “festejos” taurinos del mundo, pues la noticia se extendió rapidamente y desde luego a ningún humano le interesó en el futuro  experimentar en su piel el dolor de la “Fiesta”.

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5 pensamientos en “El toro de la Vega, la tradición y Arthur C. Clarke

  1. hipocritas , mas vale que os manifesteis por el sida en africa , pero no , que mas da , ¿verdad? solo son niños que mueren cada minuto , es mas importante un puto toro , Me da asco vuestra forma de pensar , poneis flores como gilipollas a una puta vaca y si se os muere la madre seguro que no la poneis ni un puto clavel , ¿de que vais? mas vale que os manifesteis contra cosas validad y por el bien de la humanidad , si no fuera por la carne que comieron nuestros antepasados durante la prehistora , no estarias aqui diciendo sandeces como las que decis

    • Sólo porque me importan los seres humanos estoy en contra de torturar a los animales. Creo que provocando sufrimiento y dolor perdemos nuestra dignidad y nuestra esencia de personas.

    • Contra mentalidades como la tuya no hay nada que hacer. No todo el mundo hemos poido tener una buena educación, y te compadezco. Lo “malo” es que tu voto vale igual que el mio, y por ello, politicos que tienen la inteligencia suficiente para saber cuando una barbaridad es una barbaridad, pero que saben contar y prefieren hacer recuento, permiten que en sus tierras se torture a un animal, mucho menos importante que cualquier persona en el mundo, cierto, pero ser vivo al fin y al cabo.

      En otros tiempos y otros lugares, a los bobos como tu les empujaban a luchar con gladiadores y leones, aquello sí que era una gran tradición.. ¿verdad?

  2. Pingback: HOY SE CUMPLIO LA TRADICION: MATAR | La coleccion de los coches mas increibles del mund

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