La bici gana de calle y a los Medios les encanta

La ciudad sin cocheEsta semana la estoy dedicando de manera casi monotemática al asunto de la movilidad en las ciudades. En este sentido, desde la empresa en que trabajo , se organizó el otro día una experiencia singular. De una manera gráfica, preparada para que los medios de comunicación tuvieran todas las facilidades, hicimos que seis voluntarios se movieran por Bilbao desplazándose de diferentes maneras y calculamos los tiempos en los que se completó un recorrido prefijado . El automóvil resulto ser el medio de desplazamiento peor situado en las ciudades. Todos lo sabemos pero casi nadie parece dispuesto a prescindir de sus vehículo y al final la paradoja es que, algo que en teoría se hace para ahorrar tiempo, convierte nuestras ciudades en un embudo, contamina y acaba con nuestra paciencia.

Mi segunda reflexión con respecto a esta acción es que nosotros, las empresas de comunicación, tan denostadas en algunos casos, podemos generar acciones informativas que sirvan para que nuestras contrapartes, que son los periodistas de los Medios, consigan información de interés, sin manipulación. El secreto de una relación cordial entre los periodistas que trabajamos en las agencias de comunicación y los que lo hacen en los Medios es, en mi opinión, ofrecer información de interés, ser honestos con el periodista al que intentamos “vender” nuestros productos o clientes y reconocer que no siempre lo que ofrezcamos tendrá un aceptación por los diferente medios de comunicación.

La noticia tuvo una amplia cobertura en los periódicos, radios y televisiones. El periódico de referencia en nuestra comunidad, EL CORREO, le dedicó las páginas 2 y 3 que son, sin duda las mejores de un diario. Me gustó la manera original y fresca de recoger el tema en el diario DEIA, os dejo con la información que redactó Aitziber Atxutegi:

Seis formas de desplazarse -autobús, metro, taxi, vehículo particular, bicicleta y andando- y un mismo recorrido: Ayuntamiento-Plaza Campuzano, y vuelta. Los protagonistas: seis jóvenes que, ataviados con una camiseta que representaba el medio de transporte que iban a utilizar, cubrieron ese trayecto. El reto: comprobar qué medio de transporte resulta más eficaz para moverse por la ciudad. Se cronometraban también el desplazamiento hasta llegar a la parada de autobús o estación de metro, el tiempo de espera en ella y las vueltas para encontrar sitio para aparcar. Eso sí, cada participante era libre de elegir el itinerario exacto. A mediodía de ayer, un día laborable y lluvioso en la capital vizcaina, la bicicleta ganó por goleada. Apenas veinte minutos tardó el joven ciclista, Agustín Tejada, en cubrir el trayecto previsto. Incluso le sobró tiempo para enfundarse unos pantalones de plástico con los que protegerse de la lluvia antes de emprender el regreso. “La bicicleta siempre gana”, defendía, orgulloso, a su llegada a meta. Iñaki Laka, el sufrido conductor, fue la imagen opuesta del día. Su cara de desesperación al llegar, una hora después de haber iniciado el recorrido a bordo de un turismo, lo decía todo. “No se lo recomiendo a nadie”, se lamentaba. La plata la compartieron el usuario del metro y el que echó mano del coche de San Fernando, en una llegada a 35 minutos que casi necesitó una photo finish; después volvía el del autobús, que paró el crono a 37 minutos y, en quinto lugar, el del taxi, un minuto después.

bicicleta agustín tejada
“En hora punta, la bicicleta arrasa”

Fue el primero en cruzar la línea de meta del Ayuntamiento; ir desde allí hasta la plaza Campuzano y volver apenas le supuso veinte minutos. “Y encima, soy el que menos se ha mojado”, exclamaba sonriente a su llegada, mientras se desenfundaba unos oportunos pantalones de plástico. “Yo uso la bicicleta todo el año; todo es cuestión de ir bien preparado”, añadía. Agustín Tejada únicamente se encontró “un poco de tráfico” a su paso por Jardines de Albia; por la Gran Vía, “como es peatonal, ningún problema”, ni tampoco por Moyúa. “Y estaba ya en Campuzano”, relataba. Tras recoger el testigo -un pañuelo azul, trámite que debían cumplir los seis participantes-, candar la bicicleta y aprovechar para meter la mochila por dentro del chubasquero, la vuelta fue también un paseo “por el carril bus de Gran Vía, que no tiene coches”. Llegó el primero, “y eso que he respetado todos los semáforos”, reconocía con una sonrisa en la cara. Agustín no tenía ningún reparo en defender lo cómodo que resulta desplazarse por Bilbao en bicicleta -“poco a poco, los carriles-bici van aumentando”-, incluso por el resto de la metrópoli -“yo voy en bici todos los días a Getxo, no creo que sea necesario coger el metro”-. “Sólo tiene un inconveniente: dónde las dejas porque te la pueden robar. Incluso se aconsejan que uses un candado de moto. Si tiene eso, con la bici llegas antes a todos los sitios, sin ninguna duda”.

andando Ienego Ducar
“Ni contaminas, ni gastas, y tardas parecido al metro”

Llegó empapado, pero con una sonrisa en los labios. No era para menos; invirtió el mismo tiempo que su compañero de metro, 35 minutos clavados. “Pensaba que iba a tardar más”, reconocía Ienego Ducar. “Me la ha liado el último semáforo”, bromeaba. “Pues yo me alegro de que hayas ganado al coche, al metro…”, le respondía la bici, Agustín Tejada. Desde el Ayuntamiento optó por pasar por los juzgados, llegar por la calle Ledesma a Moyúa, y desde aquí por la Gran Vía hasta Campuzano. “Y volver por el mismo sitio. Lo único, que me he mojado, pero se va bien por ahí. ¡Y no se tarda nada!”, reconocía. Para Ienego, “lo mejor es ir andando; ni contaminas, ni gastas y tardas parecido al metro o al autobús, y mucho menos que en coche”. Reconocía que él mismo se desplaza la mayoría de las veces a pie por la capital vizcaina. “Andando o en bici. Bilbao es cómoda para caminar, hay bastantes semáforos. Si los respetas, no tienes ningún problema”, aseguraba. Ni siquiera días lluviosos como el de ayer le echan para atrás. “Con un paraguas, ningún problema”, afirmaba.

Metro Paul Alberdi
“La mejor forma de desplazarte: rápido y no te mojas”

Desde el Ayuntamiento, Paul Alberdi se desplazó andando hasta la plaza Circular para coger el metro en la estación de Abando -“la más lógica, porque si vas hasta San Nicolás es una parada más”-, salió por la salida de Urkijo en Indautxu y de allí andando hasta Campuzano. Ida y vuelta, 35 minutos, más 1,32 euros pagando con creditrans. “Como no depende de ningún factor, haces el recorrido en el tiempo estimado siempre”, explicaba. Ni siquiera tuvo que esperar mucho tiempo en el andén para esperar al convoy: dos minutos para el primer metro, con destino Portugalete, y otro tanto para el de vuelta. Eso sí, ni soñar con encontrar un asiento libre. “Iba bastante lleno. Encima, con este tiempo, lo coge más gente”. Pese a ello, Paul no dudaba en otorgarle un diez al suburbano. “Para mí, la mejor forma de desplazarme: es rápido, en días como hoy no te mojas…”, enumeraba.

autobús Lander Otaola
“Hay muchas paradas y eso ralentiza un poco el trayecto”

Eligió la línea 26, Uribarri-Termibus: cogió frente al Ayuntamiento un autobús que le dejó justo en la plaza Campuzano. Lander Otaola, representante de Bilbobus, ocupó la cuarta posición en la particular carrera de ayer, invirtiendo un total de 37 minutos en cubrir el itinerario, por delante del taxi y del coche particular. Ninguna queja por el tiempo de espera hasta que llegó su autobús -“3 ó 4 minutos aquí, y otros 2 en Campuzano”-, ni por el precio, 53 céntimos por viaje -“es más económico que otros medios de transporte”-. Incluso pudo ir cómodamente sentado. El único pero lo encontraba Lander Otaola en el número de paradas a lo largo del recorrido. “Se para muchísimo, en la Gran Vía tiene mil paradas y eso ralentiza un poco el trayecto”, lamentaba. Sin embargo, Lander no dudaba en defender los autobuses municipales como una buena opción para desplazarse dentro de Bilbao. “Se va muy bien, es muy cómodo, llega a todos los barrios… Yo lo uso de vez en cuando, dependiendo del destino, si voy a San Adrián o a algún barrio a donde no llega el metro”.

taxi Alvar Gordejuela
“En un taxi dependes de muchos factores”

Fue el segundo en llegar a la plaza Campuzano, pero el intenso tráfico que encontró a la vuelta -“es lo que pasa cuando llueve”, reconocía-, unido al tiempo que tuvo que esperar para buscar el segundo taxi -“he tenido que esperar un buen rato”-, le relegaron hasta la quinta posición. Un total de 37 minutos necesitó Alvar Gordejuela para cubrir todo el recorrido, además de un desembolso de algo más de diez euros. A su llegada, se mostraba reacio a calificar de “lenta” esta forma de desplazarse por Bilbao, sino que subrayaba que “depende de muchos factores”, entre ellos la climatología, el día de la semana o la hora. “A lo mejor esta misma prueba la haces un sábado a las tres de la tarde y llegas en dos minutos”, afirmaba. “No es como el metro, que siempre vas a tardar más o menos lo mismo”, reconocía. Tampoco le ponía pegas al precio: 4,69 euros la idea; 5,65 la vuelta.

vehículo privado Iñaki Laka
“Aparcar ha sido imposible; no merece la pena para nada”

Nada menos que una hora entera, con sus sesenta minutos, tardó Iñaki Laka en recorrer el mismo trayecto que sus compañeros al volante de un vehículo particular. “No se lo recomiendo a nadie”, reconocía, desesperado, a su llegada. Iñaki encontró “mucho, muchísimo tráfico”, tanto en el recorrido de ida -Ayuntamiento, Ibañez de Bilbao, Urkijo, Indautxu- como en el de vuelta -Gran Vía, Sagrado Corazón, puente Euskalduna, avenida Universidades, Campo Volantín, Castaños-. Pero además, aparcar en la zona de Indautxu le resultó, literalmente, imposible. “Al final hemos terminado aparcando en el parque de Doña Casilda”, reconocía. Por eso, no tenía ninguna duda en descartar el vehículo privado para desplazamientos de este tipo, dentro de la ciudad. “No merece la pena para nada. Mucho mejor andando, en bici o en metro. El coche, para Bilbao, no se lo recomendaría a nadie”.

Anuncios

2 pensamientos en “La bici gana de calle y a los Medios les encanta

  1. Hola Catalina, gracias por tu comentario. Estoy de acuerdo con tu reflexión. Nos quejamos mucho de los coches pero, en mi ciudad, cuando a los conductores les decíamos que unas calles concretas estaban cerradas para organizar actividades por el Día sin Coche, algunos de ellos se ponían hechos unas fieras. Somos incorregibles!, Un fuerte abrazo!

  2. Hace unos días se hico en mi ciudad (Medellín, Colombia) el día sin carro. Nada cambió ese día, o quizás sí, hubo más carros. Es increíble la indiferencia de la gente con este tipo de acciones. Incluso, en la universidad donde hice el posgrado, acostumbraban impedir el ingreso de vehículos en este tipo de jornadas, pero en la última hicieron caso omiso. Retrocedieron.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s