Y de mis labios sólo saldrá un Aleluya. Pasión y muerte de Jeff Buckley – Hallelujah

¿Hay algo mejor para las relaciones públicas de un músico joven y con talento que la muerte? Probablemente no. Me dice una amiga, desde la osadía de su juventud y la arrogancia de su insultante inteligencia, que, de no haber muerto hace ahora diez años, Jeff Buckley, sería uno de los Grandes.

Jeff, mientras vivió, sólo publicó un disco de estudio: “Grace”. Tenía 30 años cuando, en el típico gesto excesivo, se baño en un afluente del Mississippi con botas y vestido, entonando el “Whole Lotta Love” de Led Zeppelín. Fue lo último que cantó, las aguas del río se llevaron su cuerpo. Probablemente no quiso matarse, pero ni el mejor PR hubiese imaginado una “muy mejor muerte misteriosa” para un prometedor músico. Es innegable su influencia, es tangible el mito que crece. Nadie duda de su talento, pero ¿qué hubiera ocurrido si Jeff hubiera vivido?

Un primer escenario, el más querido para los conversos subyugados, muestra a Jeff con cuarenta años, con tres discos. Tras “Grace” ha vuelto a la carretera. Su segundo disco de estudio ha funcionado, pero las ideas y la edad hacen que su música, más madura, y su voz más castigada hayan encontrado una menor respuesta del público. Los críticos, al ser un habitual de las listas, ya han dejado de tener la complacencia de la que hacen gala con todo lo nuevo/raro/brillante. Su tercer disco ha sido también un éxito de ventas, pero Jeff está empezando a repetirse peligrosamente. Cuarenta años y sigue anclado en el verano del 97, su última ruptura sentiental le ha dejado sin dinero y no tiene demasiadas ideas. No obstante , de esa crisis personal saldrá, os lo anuncio en exclusiva, el año que viene, el mejor disco de la década.

En el segundo escenario, el habitual, Jeff sigue con su carrera, es un músico de culto, adorado. No sólo canta sino que es un pope de la cultura. Su última iniciativa es la lucha contra el Cambio Climático. Su quinto álbum ha pasado, como los demás, al número uno de las listas. Es habitualmente invitado a la Casa Blanca donde el nuevo presidente, Al Gore, le tiene como músico de cabecera.

Desafortunadamente, esas vidas hipotéticas se fueron con la corriente del río que ahogó a Jeff, pero una carrera llena de experimentos e inseguridades, lastrada por la sombra de su padre, Tim, ha sido convenientemente absorbida por la máquina de generar iconos. ¿Qué hubiese sido de su carrera?, nadie lo sabe. Sólo sé que, a veces, la vida trata mucho peor al arte que una muerte temprana. Allá donde estés, Jeff, sólo una palabra:

Aleluya!

Actualización 2008. Los publicistas son (somos) unos insaciables devoradores y trituradores de talento ajeno. Da igual que la canción utilizada en el spot de televisión hable sobre el desamor o la tristeza o el vacío que deja la soledad. La filial madrileña de la agencia Young&Rubicam acaba de diseñar una nueva campaña con motivo del 50°aniversario de la petrolera REPSOL. Con un texto ñoño y cursi en el que nos recuerdan que la bombona de butano da nombre a un color, utilizan imágenes nueva era y nos destrozan el Hallelujah. Francamente prefiero mil veces escuchar en contexto esa canción cuando habla de la soledad del Dr. House en,  Acceptance, el episodio uno de la segunda temporada.

Escuché que había un secreto acorde
Que David interpretaba para agradar a Dios
Pero a ti no te interesa la música ¿o quizás sí?
La cosa va de esta manera,
la cuarta, la quinta, la menor baja y la mayor sube
El rey perplejo compone aleluya

Tu fe era fuerte pero necesitaste probarla
Viste a ella bañarse en el cielo,
Su belleza y la luz de la luna te derrocaron
te ató
a una silla de cocina
Rompió tu trono y cortó tu pelo
Y de tus labios dibujó el aleluya

Sabes que tomé el nombre en vano
Y que incluso no conozco el nombre
Pero si lo supiera, ¿qué eso para ti?
Hay un resplandor
En cada palabra
No importa que hayas oído
Sagrada o derrotada aleluya

Lo hice lo mejor que pude, que no fue demasiado
No pude sentir así que intenté tocar
Dije la verdad, no vine para engañarte
E incluso pensando
Que todo fue un error
Estaré tras el Señor de esa Canción
Y de mis labios sólo saldrá un Aleluya

Letra de Leonard Cohen, traducción al español, por el que escribe esto

Hallelujah lyrics

Now I’ve heard there was a secret chord
That David played, and it pleased the Lord
But you don’t really care for music, do you?
It goes like this
The fourth, the fifth
The minor fall, the major lift
The baffled king composing Hallelujah
Hallelujah
Hallelujah
Hallelujah
Hallelujah

Your faith was strong but you needed proof
You saw her bathing on the roof
Her beauty and the moonlight overthrew you
She tied you
To a kitchen chair
She broke your throne, and she cut your hair
And from your lips she drew the Hallelujah

Hallelujah, Hallelujah
Hallelujah, Hallelujah

You say I took the name in vain
I don’t even know the name
But if I did, well really, what’s it to you?
There’s a blaze of light
In every word
It doesn’t matter which you heard
The holy or the broken Hallelujah

Hallelujah, Hallelujah
Hallelujah, Hallelujah

I did my best, it wasn’t much
I couldn’t feel, so I tried to touch
I’ve told the truth, I didn’t come to fool you
And even though
It all went wrong
I’ll stand before the Lord of Song
With nothing on my tongue but Hallelujah

Hallelujah, Hallelujah
Hallelujah, Hallelujah
Hallelujah, Hallelujah
Hallelujah, Hallelujah
Hallelujah, Hallelujah
Hallelujah, Hallelujah
Hallelujah, Hallelujah
Hallelujah, Hallelujah
Hallelujah

Actualización diciembre de 2009

El Análisis de DIEGO A. MANRIQUE

Alexandra Burke, una concursante de The X factor ha conseguido que versión de Hallelujah, la canción de Leonard Cohen, ocupe el puesto máximo de las listas británicas: en el día de salida, el tema superó las 100.000 descargas legales. AEl segundo puesto para la versión de Jeff Buckley.

En este caso, la iniciativa partió de melómanos que detestan los concursos televisivos. Empeñados en evitar que la Burke llegara al número uno, se conjuraron para comprar la más venerada recreación de Hallelujah, la de Jeff Buckley. De rebote, la campaña ha logrado que vuelva a venderse la interpretación original de Cohen. Éste ya había visto algo parecido en Estados Unidos meses antes en el programa American idol.

Leonard, cuya música no es habitual en las listas de éxito, habrá brindado con su vino favorito: expertos de la industria calculan que un fenómeno tipo The X factor puede proporcionarle un millón de libras esterlinas. Bonito regalo de Navidad para un judío budista que, a los 74 años, se vio obligado a volver a los escenarios tras descubrirse saqueado por una representante codiciosa.

Y una merecida recompensa por un parto difícil. Cohen ha contado que Hallelujah le obsesionó durante dos años. Hubo momentos en que pensó que nunca podría acabarla. De hecho, la letra original ocupa varios folios y sólo se ha cantado una fracción. Él mismo la ha grabado con notables variaciones: la estrenó en 1984, en el disco Various positions. También le dio otras satisfacciones personales: Bob Dylan se quedó impresionado con ella y la incorporó a su repertorio.

Oficialmente, se han registrado unas 200 versiones. En España, está la robusta adaptación de Enrique Morente con Lagartija Nick. John Cale, ex Velvet Underground, intuyó sus posibilidades y, tras recomponer el texto a capricho, se sentó al piano y realizó una versión visceral en 1991. Muchos han seguido sus pautas, aunque Hallelujah entró en otra dimensión con Jeff Buckley (1994), que acentuó su carga erótica.

Para Cohen, su popularidad obedece a que “tiene un buen estribillo”. Y, cabe añadir, un aire litúrgico que obliga a prestar atención a los versos. Con sus referencias al Rey David, Betsabé y otros seres bíblicos, puede entenderse como una indagación sobre la fe y el pecado. Así lo consideran muchos rabinos e incluso la emisora del ejército de Israel, donde se programa cada sábado.

En realidad, Hallelujah crea su propio espacio, una zona de solemnidad y recogimiento: aparece en series televisivas y en películas como Shrek o Basquiat. También se usa en la cobertura informativa de tragedias o para despedir a personajes queridos. Ofrece respuestas a los misterios de la vida y la muerte.

más información en

País de Nunca Jamás Javier Ortiz

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7 pensamientos en “Y de mis labios sólo saldrá un Aleluya. Pasión y muerte de Jeff Buckley – Hallelujah

  1. Pingback: “Hallelujah” de Leonard Cohen. | Santuario del Alba

  2. Gracias por tu nota.
    Sin ánimos de criticarte, me gustaría que hubieses puesto la letra de Jeff de Hallelujah, la cual tiene otro sentido desde mi punto de vista; nada que ver con el religioso del original.

    Saludos!!!

    • Gracias Dieter!

      Te agradezco sinceramente el comentario y de paso aprovecho para pedirte que compartas, por favor, esa letra, ¡yo sólo conozco la versión de Cohen!

      abrazo

      • Si también me gustaría conocer esa versión. Tengo muchas dudas de que fue lo que generó esta canción. Me gustaría mucho conocer las motivaciones del surgimiento de ésta!!

  3. Pingback: Amy Winehouse me mata « Dicky del Hoyo

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  5. Me alegro de que te gustara el post.
    Me encantaron las posibles vidas que narraste aquí. Esos escenarios llenos de la irónica nostalgia que poseen las cosas que nunca sucedieron.

    Algunas de las mayores cosas se encuentran en las pequeñas reflexiones.

    gracias por el enlace, siempre será un placer recibir tu visita por Nuncajamás.

    Otro abrazo.

    🙂

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