Hola. Por aquí seguimos. No se ha cerrado el blog, ni se ha trasladado ni ha ocurrido nada que impida que este proyecto veterano continúe. Sigo con la escritura compulsiva, sólo que ahora está dedicada (la escritura) a temas menos visibles y confesables o a otras aficiones como el blog comunitario Don Manuel que perpetramos un grupo de periolistos y que nos divierte sobremanera.
Tenía pensado escribir algo urgentemente, sobre todo pensando en aquellos amigos que se han tomado la molestia de ponerme en el lado derecho de su blog como el, siempre interesante y pertinente Birubao o mi lectura fugaz pero fiel de todos lo jueves Blomdem. Todos los demás saben que yo se que saben que yo se que ahí están aunque no los mencione. Que, acabo de ver que muchos tienen como mi último post en su rss uno de hace cuatro años sobre ¡la gaseosa Crus del Gorbea! Dios, ¡qué gaseosa!
También os tengo que contar, porque me ilusiona, que mi amiga Madariaga se ha estrenado como articulista en el Men’s Health y que, además ha subido al olimpo de los dioses blogueros con entrevista incluida.
Y sobre todo quería pasar el último post que me costó mucho trabajo escribir y sobre todo superar.
Todo pasa. Como dijo Gandalf, hay que darnos la importancia que merecemos pero no debemos olvidar lo que estaba en la esencia de lo que dijo a Bilbo (el hobbit, no a la Villa): «Te considero una gran persona, señor Bolsón, y te aprecio mucho; pero en última instancia ¡eres sólo un simple individuo en un mundo enorme!».



