Acabo de regresar de asistir a un Curso de Verano de la Universidad del País Vasco en colaboración con la Fundación Fernando Buesa Fundazioa titulado “La promoción de los Valores democráticos en los Medios de Comunicación”. Han sido unos días repletos de informaciones y reflexiones interesantes pero, por encima de todas, me quedo con las palabras del maestro de periodistas Iñaki Gabilondo con el que tuve la suerte de compartir una hora y pico impagable. Iñaki Gabilondo además de ser una referencia profesional es una referencia ética. Su tono es el de una persona preocupada por la deriva moral de nuestra sociedad y como tal y con el grado de enfado necesario enfocó su conferencia. Como decía el humorista Arangüena no existió una agria polémica con Iñaki Gabilondo pero si una serie de “verdades del barquero” que no puedo por menos que compartir.
Las frases destacadas:
No acepto el caso habitual de algunos medios que dicen “voy a llegar hasta donde la raya de la Ley me dice que pare”.
El territorio de la civilidad que se supone que es un territorio compartido no se puede destruir en nombre de la libertad de expresión.
La política se está convirtiendo en una encarnizada lucha por el poder y el 95% de las ocupaciones de los partidos están dedicada a lograr el poder.
Esta es una sociedad brutalmente competitiva, es la sociedad de lo quiero todo y lo quiero ya y sin esfuerzo. Y esos contravalores democráticos nos los están vendiendo los Medios de comunicación.
La entronización del mensaje del que “sólo importa el éxito” y de que el éxito es sencillo” es dinamita para la democracia. La gente que trabaja por poco dinero en trabajos honrados y ve a la gente encumbrada y enriquecida a todas horas horas, es un mensaje brutal y demoledor.
Obligaciones del periodista:
- Hablar y escribir correctamente su idioma.
- Saber discrepar y ser duro con la crítica pero sin perder el respeto
- La gente que sólo sabe preferir odiando al no preferido transmite un mensaje terrible (por ejemplo la COPE).
- El modo de decir es tan importante como el mensaje.
El otro es un ser invisible y si no está, ¿dónde quedan sus derechos?
Estamos en un movimiento pendular después de la dictadura. Los valores democráticos como la disciplina, el respeto a la autoridad, la autoridad se nos han ido por el sumidero.
Hay que comunicar desde el respeto a los demás, sin hostilidad, la libertad de expresión ha costado muchos esfuerzos y muchas vidas para que ahor la empleemos como coartada para enseñar a una famosa sin ropa interior (ej: el caso Marta Chávarri).
Delhoyo.com esta online desde el 2001. Ha sido un sitio web con trabajos del autor y desde noviembre de 2006 es, también, blog.





Un día alguien exitoso me dijo “de nada vale trabajar, si no lo cuentas a los cuatro vientos” y me dí cuenta que lo que vale no es lo que haces, es “lo que dices que haces….”. Se premian las apariencias, y a mí que me gusta “el fondo”, me disgusta. Sobre todo, teniendo en cuenta que los valores que me ha regalado mi madre es luchar y trabajar….y ahora esto da risa.
Por: blondem el 2, Julio, 2008
a las 10:18 pm
Así es. Cuando escuchaba a Iñaki hablar del esfuerzo de sus padres, del trabajo que les costó dar una educación a sus hijos me acordaba de los míos.
Ninguna persona que consiga lo que tiene sin esfuerzo sabrá apreciarlo y, además, pensará que lo que tiene es un derecho otorgado y no un logro.
Me recordó a las palabras de otra gran persona, el educador Francesco Tonucci. Estamos creando una sociedad enferma y quizás la crisis sirva como mecanismo regulador de muchos excesos que se han cometido en este loco primer mundo en el que vivimos.
Un abrazo
Por: dicky el 3, Julio, 2008
a las 9:37 am